¿Dios rechaza oraciones?

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Hola amigos, creo que todos hemos escuchado el himno ‘Alaba a Dios‘ de Danny Berrios, y al empezar la primera estrofa dice: ‘Dios no rechaza oración‘, pero ¿en realidad Dios no rechaza ninguna oración? No quiero decir que el himno esté mal, ya que nunca dice ‘Dios no rechaza (ninguna) oración’, solo dice ‘no rechaza oración’. Pero me pregunto, ¿rechazará Dios ciertas oraciones? Y es eso lo que quiero discutir con ustedes.

Desde que era pequeño, mis padres me enseñaron a orar: al dormirme, al despertarme, al comer, al salir de casa y al regresar. Siempre incluíamos al principio la frase ‘me arrepiento de mis pecados’. Sin embargo, me di cuenta de que al decir eso en mi corazón, ¿realmente me arrepentía o era solo una costumbre? Fue entonces cuando decidí que mis oraciones debían ser auténticas, no simples repeticiones memorizadas. No quiero decir que las oraciones que mis padres me enseñaron estuvieran mal, ya que fueron una base para aprender a orar de manera significativa. Es normal que de niños nos enseñen a memorizar oraciones, pero a medida que crecemos, comprendemos que nuestras oraciones deben ser más personales y no simplemente repetir lo aprendido.

Esto me motivó a cambiar mi manera de orar cuando leí un versículo en la Biblia que me mostró que no todas las oraciones son aceptadas por Dios. Si leemos Mateo 6:7, su santa palabra dice: ‘Y al orar, no repitan ustedes palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan que cuanto más hablen más caso les hará Dios’. Amén. Esto significa que no debemos hacer oraciones memorizadas, ya que Dios no quiere que nuestra oración sea algo mecánico; Él quiere que conversemos con Él, que le contemos sinceramente nuestros problemas, deseos y temores, una oración limpia y agradable.

Recordemos que si no estamos cumpliendo sus mandamientos y leyes, Dios rechazará nuestras oraciones, como se menciona en Isaías 1:15: ‘Cuando ustedes levantan las manos para orar, yo aparto mis ojos de ustedes; y aunque hacen muchas oraciones, yo no las escucho’. Amén. Sin embargo, a pesar de este rechazo, Dios, que es un Dios de amor y misericordia, les da a su pueblo una condición para que Él pueda aceptar sus oraciones. Si continuamos leyendo en Isaías 1:16-20, su santa palabra dice: ‘Tienen las manos manchadas de sangre. ¡Lávense, límpiense! ¡Aparten de mi vista sus maldades! ¡Dejen de hacer el mal! ¡Aprendan a hacer el bien, esfuércense en hacer lo que es justo, ayuden al oprimido, hagan justicia al huérfano, defiendan los derechos de la viuda! El Señor dice: ‘Vengan, vamos a discutir este asunto. Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve; aunque sean como tela teñida de púrpura, yo los dejaré blancos como la lana. Si aceptan ser obedientes, comerán de lo mejor que produce la tierra; pero si insisten en ser rebeldes, morirán sin remedio en la guerra’. El Señor mismo lo ha dicho. Amén.

Vemos que a pesar de hacer lo malo, Dios siempre deja una ruta de salida, nunca cierra las puertas al perdón y siempre ofrece alternativas para que podamos regresar a Él. Me gusta especialmente el versículo que dice: ‘Aunque sus pecados sean como el rojo más vivo, yo los dejaré blancos como la nieve’. Hasta qué punto Dios tiene tanta misericordia por sus hijos, y por eso lo alabo y exalto por su gran amor y misericordia.

Amigos, mi objetivo con esto es que aprendan a orar de manera que Dios, si es su voluntad, pueda responder a sus oraciones. Dios conoce nuestros corazones y sabe cuándo somos sinceros. No es necesario hacer oraciones con frases hermosas; Dios quiere oraciones sinceras que salgan del corazón así sean pequeñas pero que se sean sinceras esas oraciones siempre será aceptadas por Dios. Amigos recuerden Dios aceptara tu oración cuando sale de tu corazón.

Shalom.

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