«Perder el Espíritu Santo en estos tiempos»

Published by

on

Hoy, domingo 12/07/2020, me disponía a ver YouTube y recordé que había visto un programa de un predicador argentino que tiene una hermosa iglesia en California. Recordé que me había gustado un himno que cantaban, «A Dios sea la gloria«, y mientras veía el video, podía ver a su congregación llena levantando sus manos y a una sola voz cantando «A Dios sea la gloria«. Al ver sus manos levantadas, recordé esos bellos momentos en los cuales podíamos levantar nuestras manos en los templos, el momento en que buscábamos su Espíritu Santo y podíamos entonar el «gloria, gloria, aleluya». Hoy nos encontramos en nuestras casas.

Se me vino a la mente: ¿Qué pasaría si perdiéramos en este momento el Espíritu Santo? ¿Habrá otro momento para poder buscar el perdón donde nos podamos reunir para levantar nuestras manos y clamar a gran voz «Gloria a Dios»? ¿Hemos pensado que esto podría durar años? ¿Tendremos vida para poder encontrar su perdón y recibir su Espíritu Santo?

Me hizo pensar que en estos momentos de aislamiento habrá muchos jóvenes, adultos, ancianos luchando por mantenerse. Yo soy uno que me encuentro en la lucha y sé que no es fácil. Le doy gracias a Dios que me ha dado una gran formación a través de mis padres y sus enseñanzas para seguir en pie en medio de la prueba. No quiero decir que me siento fuerte porque les mentiría. Si en este momento me encuentro todavía de pie, es por su gran amor y misericordia, porque sé que, a pesar de mis errores, Él perdona cada día mis pecados y me levanta para seguir de pie.

Hoy quiero decirte, hermano, que te mantengas fuerte, firme, seguro. Dios estará a nuestro lado para levantarnos con fuerzas y continuar. No pierdas su Espíritu. Ahora, los que tenemos su Espíritu Santo somos dichosos porque mantiene nuestra alma con vida y nos ayuda a enfrentar la adversidad. Oremos por aquellos que lo perdieron. Y si crees que estás a punto de perderlo, te invito a que te levantes donde estés, dobles tus rodillas y pidas como David, diciendo a Dios: «No apartes de mí tu santo Espíritu». No apartes de mí tu Santo Espíritu, Dios, porque es lo que me mantiene con vida, con esperanza.

Piensa bien en lo que tienes ahora. El Espíritu Santo nos advirtió que estos momentos pasarían y que solo podríamos afrontarlos con su Espíritu Santo. Y si hoy lo tienes, cuídalo, protégelo. Es la única arma que podemos usar en estos momentos que estamos alejados de su iglesia. El Espíritu Santo es el único medio que te podrá ayudar a entender la Biblia. Será la única brújula que te guiará para hacer lo correcto. Será el único medio que te hará saber si estás bien o mal. No pierdas la fe, sigue adelante. Ungidos de Dios, hoy somos los pilares de nuestros hogares, hoy somos la luz de los hogares, hoy somos su iglesia. Mantengámonos firmes.

Estos momentos le doy gracias a Dios que nos da, porque es la única forma de saber de qué estamos hechos, si estamos en el mismo barco. Oremos por su pueblo de Israel, oremos por su iglesia. Hoy no es tiempo de divisiones. Oremos por el católico, oremos por el judío, oremos por el musulmán, oremos por todas las denominaciones cristianas. Hoy, todas estas instituciones están pasando las mismas pruebas que nosotros. Pero esas personas que se encuentran en sus casas hoy tienen la oportunidad de abrir sus Biblias, y no esperar a que el pastor, el sacerdote, el rabino les predique. Hoy tienen la oportunidad de conocer ese verdadero evangelio de salvación. Hoy Dios puede iluminar a sus hijos desde sus casas. Hoy también tú y yo podemos recibir revelación por medio de Dios para conducir a su iglesia a la perfección. Es tiempo de estar firmes. Hoy Dios está hablando y diciendo mantente firme. Hoy, más que nunca, recordemos lo que dice Hebreos 10:39 y así dice su Santa palabra: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para la preservación del alma.”

Cuida tu unción y cuida la de tu hermano, orando por él. Ahora, la única forma de estar comunicados es por la oración, orando los unos por los otros. Hoy, más que nunca, no te rindas. Y si amigo mío, lo perdiste, lo único que queda en este momento es pedir misericordia y pedir con gran clamor que si es su voluntad, podremos regresar como hace tiempo a su templo, doblar sus rodillas y pedir que nos limpie y nos regale su gran Espíritu. Sé por fe que todavía hay esperanza y Dios es un gran Dios de amor y misericordia. Y podremos estar reunidos nuevamente, pero es cuestión de fe. No pierdas la fe. Dios es un Dios de grandes misericordias y conoce tu corazón. Hoy te digo, amigo, que perdiste su unción, a Dios sea la gloria, porque él sabe el clamor que tiene tu alma ahora. Él conoce tu corazón y sabe lo arrepentido que estás. Hoy puedo decirte que, a pesar de que no podemos reunirnos para recibir su Espíritu Santo, Dios conoce los tiempos y si es su voluntad, algún día pasará esto y podremos contar con el «gloria, gloria, aleluya».

Hoy solo te corresponde pedir perdón y pedir misericordia. Dios obrará en tu vida.

Iglesia de Dios, mantengámonos firmes en tiempos difíciles. Siempre estará ese Dios de Israel que nunca abandona a su pueblo en medio del desierto, sino que los lleva a la tierra prometida. Hoy esa nube se encuentra en tu casa de día y esa nube de fuego se encuentra de noche. Dios no te ha abandonado en medio de esta prueba. Él siempre ha estado contigo, de día y de noche, cuando sales de tu casa y cuando regresas. Ese Dios de Israel hoy te protege porque eres parte de su pueblo. Esos son los beneficios de estar firme en medio de la tormenta. Esos son los beneficios de creer en Él. A Dios sea la gloria por lo que ha hecho por nosotros. No te rindas, iglesia. La prueba pasará y seremos más fuertes para lo que venga. No pierdas su Espíritu Santo, es el único medio que tendremos para sobrellevar lo que venga.

Shalom.

Puntuación: 1 de 5.

Deja un comentario

Deja un comentario