«Jesús y el juramento»

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También han oído que se dijo a los antepasados: “No jurarás falsamente, sino que cumplirás tus juramentos al Señor”. Pero Yo les digo: no juren de ninguna manera; ni por el cielo, porque es el trono de Dios; ni por la tierra, porque es el estrado de Sus pies; ni por Jerusalén, porque es la ciudad del gran Rey. Ni jurarás por tu cabeza, porque no puedes hacer blanco o negro ni un solo cabello. Antes bien, sea el hablar de ustedes: “Sí, sí” o “No, no”; porque lo que es más de esto, procede del mal. (Mateo 5:33-37)

En este versículo, ¿Jesús nos pide que no juremos por nada? Bueno, para entender lo que estaba pasando en este capítulo de Mateo 5, Yeshua se encuentra en medio de una multitud, aprovechando la oportunidad para enseñarles acerca de las leyes que fueron empleadas durante muchos años según sus conveniencias. Una de estas leyes era el jurar falsamente. Por eso, Yeshua les decía a esas personas que probablemente habrían escuchado ciertas enseñanzas de sus rabinos.

Recordemos que en ese tiempo, el pueblo de Israel solo podía escuchar, ya que los únicos con el privilegio de leer su Torah, la Biblia, eran los Fariseos, Escribas y el rey. El pueblo solo podía escuchar, lo cual era un problema, ya que debían confiar en la persona que les leía la Palabra y les enseñaba.

Por eso, Jesús menciona que también habían oído lo que se dijo a los antepasados, citando Números 30:2, donde Moisés enseñaba sobre los votos al Señor y la importancia de cumplir lo que se prometía.

Luego, Yeshua dice: «Pero Yo les digo: no juren de ninguna manera…» (Mateo 5:34). ¿Entonces, Jesús vino a invalidar lo que Dios le había dicho a Moisés acerca del juramento? La respuesta es no, y esto se ve en Mateo 5:17-18, donde Jesús afirma que no ha venido a poner fin a la ley, sino a cumplirla.

En realidad, Yeshua venía a cambiar la forma de pensar de los judíos. Cuando dice «no juren de ninguna manera«, en realidad está diciendo «no juren de ninguna manera falsa«. No está prohibiendo completamente el juramento, sino que critica la práctica de jurar por cualquier cosa para evitar comprometerse con el Señor.

Jesús sabía que los humanos pueden fallar en sus juramentos, y por eso sugiere que sea el hablar de ellos simplemente «Sí, sí» o «No, no», para evitar problemas. No quiere decir que no podamos jurar por Dios, ya que jurar en Su nombre es válido, como se ve en Jeremías 12:16.

Así que, en resumen, Yeshua nos exhorta a no jurar falsamente por nada en este mundo, sino a comprometernos de manera sincera y verdadera, recordando que cumplir nuestros juramentos es una bendición, pero faltar a ellos lleva a la maldición.

Shalom.

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