¿Qué dice 1 Reyes 8:12? Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad. Al escuchar este versículo que sugiere que Dios habita en la oscuridad, sería un poco contradictorio pensar que Dios, siendo considerado un ser de luz, pueda estar en medio de la oscuridad. Pero, ¿qué dice la Biblia acerca de Dios como un ser de luz? En Isaías 60:1 dice ¡Levántate y resplandece, que tu luz ha llegado! ¡La gloria del Señor brilla sobre ti!; en Salmos 119:05 dice Tu palabra es una lámpara a mis pies; es una luz en mi sendero. En Juan 8:12 dice Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida. Y por último, el más importante en Génesis 1:3: Y dijo Dios: «¡Que exista la luz!» Y la luz llegó a existir.
Estos versículos que fueron mencionados nos demuestran cómo Dios es considerado un ser de luz, y el significado de luz en la Biblia es estar apartado de la oscuridad. El salmista, pide a Dios que alce su luz sobre los rostros de ellos para que les muestre el bien y, por consiguiente, apartarse del camino del mal. Entonces, si la luz es considerada buena y la oscuridad mala, ¿Dios puede habitar en la oscuridad? Mi respuesta es sí, y esto no quiere decir que Dios tenga que ser malo por habitar en la oscuridad. Para esto, tenemos que ver qué significa oscuridad. En el libro de 1 Reyes 8:12 dice que Dios ha dicho que él habitaría en la oscuridad. La palabra oscuridad en este versículo en hebreo significa arafél que significa penumbra, que penumbra significa que hay poca luz pero no se llega a la oscuridad; también, arafél significa entenebrecimiento, oscuridad, sombra o tinieblas. Ahora que entendemos el significado de oscuridad, ¿por qué Dios tenía que estar en oscuridad? Para entrar en contexto de este versículo de 1 Reyes 8, veamos que Salomón acababa de dedicar el templo creado para el santo de Israel y veamos lo que dice unos versículos atrás. Leamos los versículos 10 al 12 de 1 Reyes 8 para comprender por qué Salomón indicó que habitaría Dios en la oscuridad y dice: Y cuando los sacerdotes salieron del santuario, la nube llenó la casa de Jehová. 11 Y los sacerdotes no pudieron permanecer para ministrar por causa de la nube; porque la gloria de Jehová había llenado la casa de Jehová. Entonces dijo Salomón: Jehová ha dicho que él habitaría en la oscuridad.
Aquí vemos que cuando los sacerdotes pusieron el arca en el lugar santísimo, en ese momento El Eterno bajó en una nube densa y los sacerdotes no pudieron continuar con la ceremonia porque el Eterno estaba ya en ese lugar habitando en la oscuridad. Y esto nos recuerda cuando Dios bajó en el monte de Sinaí y el pueblo se asustó al ver que la montaña era cubierta por esa nube densa y había truenos y solo Moisés fue el único que pudo subir, y esto se encuentra en Éxodo 19:16 que dice: En la madrugada del tercer día hubo truenos y relámpagos, y una densa nube se posó sobre el monte. Un toque muy fuerte de trompeta puso a temblar a todos los que estaban en el campamento. ¿Pero por qué Dios se tenía que manifestar en la oscuridad? Recordemos que el significado de oscuridad es falta o escasez de luz para percibir las cosas. Dios tenía que estar en la oscuridad para no poder ser visto. ¿Pero por qué Dios no quería que lo vieran? Por la sencilla razón de que Dios está protegiendo a sus hijos de poder morir, y este versículo nos da la respuesta Éxodo 33:20 que dice: Pero no podrás ver mi rostro, porque ningún hombre podrá verme y seguir viviendo. Es por eso que el Santo de Israel tenía que estar en la oscuridad para que no pudiera ser visto. ¿Pero por qué no quería que lo viéramos cara a cara? Bueno, eso sería ya en otro Estudio Bíblico para explicarlo. Pero con esto nos damos cuenta de que al indicar que Dios habitaría en la oscuridad significaba que Dios al bajar al templo que le habían dedicado, se tenía que manifestar en la penumbra en esa densa nube para evitar ser visto, no por otra circunstancia. Recordemos que en la muerte de Yeshua de Jesus, el Eterno se manifiesta en la oscuridad. Él tenía que estar presente en el momento en que su hijo había sido sacrificado por nuestros pecados, y esto lo vemos en Lucas 23:44-46 que dice: 44 Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. 45 Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. 46 Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. Este versículo nos confirma que Dios bajó en esa nube densa como lo hacía en el tiempo de Salomón y en esa ocasión bajó por última vez al lugar santísimo como siempre lo hacía en la hora del sacrificio del cordero para completar la tarea que había encomendado a su hijo. Como conclusión, podemos entender que cuando la Biblia se refiere a que Dios habita en la oscuridad, se refiere a que se encuentra en un lugar donde no puede ser visto, ayudado de la falta de visibilidad para no poder ser visto. Si quieres saber por qué el Santo de Israel no quería ser visto, déjalo en los comentarios. Shalom.

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