¿Sabías que la Biblia habla de ángeles caídos que gobiernan el mundo y que hoy en día podrían estar gobernando nuestros países? Leamos esta historia que se encuentra en Daniel 10, donde dice:
12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido. 13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. 14 Él me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. 21 Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe.
¿Quiénes eran estos príncipes? ¿El príncipe de Persia y el príncipe de Grecia? ¿Eran humanos o en realidad eran ángeles caídos? Si eran humanos, ¿por qué un ángel no pudo contra el príncipe de Persia y tuvo que llamar al ángel Miguel?
Para entender esto, tendremos que entrar en contexto, ya que un ángel de Dios tuvo que luchar con un príncipe de Persia durante veintiún días para poder llevar un mensaje a Daniel.
En primer lugar, el pueblo de Israel se encontraba en cautiverio debido a que, en el tercer año del reinado de Joaquín, rey de Judá, llegó el rey Nabucodonosor de Babilonia a Jerusalén, capturó a los israelitas y los llevó como prisioneros a Babilonia. Aquí es donde entra un personaje importante, Daniel, quien revela un sueño del rey Nabucodonosor que nadie más en el pueblo pudo revelar, excepto Daniel. Esto le valió un alto puesto con el rey de Babilonia. Después de algunos años, los persas invadieron Babilonia, y es aquí donde Ciro, rey de Persia, entra en la ecuación.
En esa época, cuando los persas gobernaban a los israelitas, Daniel tuvo una revelación cuyo significado era muy difícil de entender. Daniel tuvo que concentrarse completamente en esta revelación hasta que finalmente entendió su significado. Sin embargo, al comprenderlo, se puso triste durante tres semanas, al punto de no comer alimentos exquisitos, carne ni beber vino, debido a la humillación que estaba por suceder.
Es aquí donde entran en escena estos dos personajes llamados príncipes de Persia y Grecia, ya que Daniel buscaba una respuesta a su oración por esta revelación. Dios envía a su ángel para responder a su petición, pero al llegar a la tierra, este ángel se encuentra con el príncipe de Persia, dando inicio a una lucha de veintiún días. La batalla fue tan intensa que Dios tuvo que enviar al ángel Miguel para ayudar a este ángel a llevar el mensaje a Daniel.
¿Entonces, eran humanos estos dos príncipes? No, en realidad, eran ángeles caídos que se autonombraron príncipes en este mundo. Cuando estos ángeles caídos llegaron al mundo, tomaron regiones y se presentaron como dioses o príncipes.
La palabra «príncipe» proviene de una raíz latina que posiblemente sea «princeps», la cual significa «lo que va adelante o lo que va de primero». De ahí provienen también el verbo «principiar» o el adjetivo «principal».
Y estos versículos nos pueden dar un ejemplo. Leamos Efesios 2:2, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia. Efesios 6:12 dice: «Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes«.
Aquí vemos que hay gobernadores de las tinieblas en este mundo que antes eran llamados príncipes, hoy los conocemos como gobernantes o presidentes.
Entonces, podemos comprender que el príncipe de Persia en realidad era un ángel caído que lideraba en esa región persa y era tan fuerte que el ángel no podía llegar a Daniel para dar el mensaje, ya que estuvo luchando por veintiún días. Dios tuvo que mandar al príncipe de Israel, que es Miguel, ya que vemos que así es nombrado en la Biblia. Leamos nuevamente Daniel 10:21: «Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe«.
Lo más interesante de esta batalla de seres celestiales es que este ángel tenía que darle el mensaje a Daniel pero tenía que regresar nuevamente a pelear con el príncipe de Persia y al terminar con él, ahora tendrían que enfrentarse con el príncipe de Grecia. ¿Por qué?
Bueno, recordemos que hubo 4 conquistas en Jerusalén en el tiempo antes de Cristo. La primera se produjo en el año 587 a.C, donde Daniel fue llevado como prisionero. Después, la segunda conquista se produce de la mano del rey Ciro persa, conquistando Jerusalén en el año 539 a.C, y permitieron a los judíos regresar a Jerusalén y construir el templo. Es cuando Daniel ve esa visión y el ángel entabla una batalla con el príncipe de Persia, que es un ángel caído. Es aquí donde vemos por qué el ángel le dice a Daniel que después de vencer al príncipe de Persia tendría que ir por el príncipe de Grecia, ya que la tercera conquista estaba por llegar en el año 332 a.C de la mano de Alejandro Magno, siendo los griegos. Esto llevó eventualmente a la revuelta de los Macabeos en el siglo II a.C. y la última conquista fueron los romanos en el año 63 a.C.
Estas conquistas fueron reveladas por el ángel a Daniel y este era el mensaje que estos ángeles caídos querían que no fueran entregadas. Daniel sabía que después de ser conquistados por los persas vendrían las dos grandes conquistas que acabarían por profanar el templo de Dios y la destrucción del segundo templo, ya que bajo el mando de Pompeyo finalmente el Segundo Templo fue destruido en el año 70 d.C. por el general romano Tito. Daniel tuvo toda esta revelación y es por esto que estaba triste y con pesar, y hasta el día de hoy solo queda en Jerusalén una parte del muro del templo llamado hoy en día El Muro de los Lamentos.
Como conclusión, podemos ver que hoy en día hay entidades proclamadas príncipes de este mundo que son los que dirigen las guerras, el terrorismo, los homicidios, porque están encargadas de destruir a los hijos de Dios. Pero Dios mandó al príncipe de paz, a Yeshua-Jesús, que peleará nuestras batallas si confesamos su nombre y creemos en el.
Shalom.

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