7 Datos Sorprendentes de Jesús que Probablemente Desconocías

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7 datos interesantes que deberíamos tener en cuenta, ya que Yeshua nació en una fiesta, Yeshua murió en una fiesta, Yeshua resucitó en medio de una fiesta, causó el regreso de la profecía en una fiesta, su segunda venida será en una fiesta, purificará a Israel en una fiesta y restablecerá la edad mesiánica en la última fiesta. ¿Pero de cuáles fiestas estoy hablando? Pues, si nos remontamos al Deuteronomio, podremos ver que Dios al principio pidió a su pueblo que celebrara cada año 7 fiestas que inician con Pesaj, que es la Pascua; 2) Matzot, que son panes sin levadura; 3) Bikurim, los primeros frutos; 4) Shavuot, que es Pentecostés; 5) Yom Teruah, que son las Trompetas; 6) Yom Kippur, que es el Día del Arrepentimiento o Expiación; y, finalmente, 7) Sukkot, que es la Fiesta de los Tabernáculos.

Ya varias de estas fiestas fueron cumplidas por Jesús, pero vamos a ver cuáles faltan. Primero, vamos a detallar en orden de fiestas cuáles fueron cumplidas.

La primera fiesta, que es Pesaj/Pascua, la vemos en Deuteronomio 16:5-6. Vemos que Dios pide a su pueblo que en el primer mes, en el día 14, entre las dos tardes, aproximadamente a las 3 pm, se sacrifique un cordero en expiación como pago de un rescate por haber librado a su pueblo de Egipto. Al ocultarse el sol, se come ese cordero con panes sin levadura, dando inicio a la segunda fiesta y señalando que su redención había llegado. Bueno, cuando Yeshua viene a esta tierra, cumple con esta primera fiesta que era un simbolismo de lo que tendría que suceder. Yeshua, estando crucificado, muere un 14 del primer mes entre las dos tardes, como vemos en Mateo 27:46-50, y es puesto en el sepulcro antes de ocultarse el sol, como vemos en Juan 19:38-42. Aquí vemos cómo Yeshua cumple la primera fiesta; Jesús paga el rescate de la muerte que teníamos nosotros a causa del pecado (como dato extra, Yeshua nunca fue crucificado un viernes ni resucitó un domingo, como se nos ha enseñado. Esto lo hablaré en otro podcast para que estén al pendiente).

La segunda fiesta, que es Matzot, panes sin levadura, Dios pide que al ser ya sacrificado el cordero, al ocultarse el sol, iniciaba el día 15 del mes primero se comiera por 7 días panes sin levadura, esto lo vemos en Deuteronomio 16:8. Matzot o panes sin levadura al comerlo significaba la liberación espiritual, la separación del pecado, y vemos que esto también lo cumplió Yeshua, ya que fue sacrificado para liberarnos de la maldición de nuestros pecados; es él quien nos limpia al quitar la levadura de nuestra vida. Esto lo vemos en Isaías 53:5.

La tercera fiesta es Bikurim, los primeros frutos, se celebra el tercer mes en el día 6. La festividad de Bikurim, que se traduce como «Primeros Frutos» en hebreo, tiene un simbolismo significativo en la tradición judía. Esta festividad se encuentra asociada con la entrega de los primeros frutos de la cosecha a Dios y está vinculada al ciclo agrícola de la tierra de Israel. Y esto lo vemos en Deuteronomio 26:1-2, y aquí nuevamente vemos que Yeshua vuelve a cumplir esta festividad al ser la primera primicia para Dios, nuestro Mesías, resucitó en el Shabat, no un domingo como nos han enseñado, y enseguida, cuando el día de los Primeros Frutos, resucitó los santos cuyas tumbas habían sido abiertas previamente al momento de su muerte en el madero; cumpliendo de manera literal la sombra profética de la Fiesta de los Primeros Frutos.

La cuarta fiesta es Shavuot o Fiesta de Pentecostés, que se celebra 50 días después de la Pascua judía (Pesaj). Como mencioné anteriormente, cae en el sexto día del mes de Siván y conmemora tanto la entrega de la Ley en el Monte Sinaí como la cosecha del trigo y la ofrenda de los primeros frutos. A lo largo de la historia judía, Shavuot ha mantenido su importancia como una festividad que celebra la revelación de Dios y la conexión con la tierra y sus bendiciones. Y esto lo vemos en Éxodo 34:22. La importancia de esta fiesta fue una promesa que Yeshua le dio a sus discípulos: enviaría al Espíritu Santo como ayudador, y esto lo vemos en Juan 14:15-31. Lo asombroso es que el Espíritu Santo llega en la celebración de esta festividad. Después de la ascensión de Yeshua al cielo, vemos que los discípulos, tiempo después, se encontraban en la fiesta de Shavuot, en el Pentecostés, reunidos esperando al Consolador. En esa fiesta, recibieron el Espíritu Santo, como vemos en Hechos 2:1-4. Aquí vemos cómo nuevamente nuestro Mesías cumple la cuarta fiesta del eterno.

Ahora vamos con las 3 últimas fiestas que se cumplieron en el tiempo antiguo y que proféticamente están por cumplirlas Yeshua nuevamente en un tiempo no muy lejano. Y tenemos que estar al pendiente y preparados para estas últimas 3 fechas importantes.

La quinta fiesta es Yom Teruah o Fiesta de las Trompetas, que se celebra en el mes séptimo en el primer día. Esta celebración fue diseñada por el Eterno para que su pueblo pueda tener introspección, arrepentimiento, reconocimiento de la soberanía de Dios y la búsqueda de un año lleno de bendiciones. En esta celebración entra un instrumento importante, la trompeta o el shofar, que es un cuerno de carnero usado como trompeta. Cuando el pueblo de Dios escucha este sonido en esta fiesta, sabe que tiene que hacer introspección de las acciones en su vida. Si fueron malas, tiene la oportunidad de arrepentirse y reconocer que solo en Dios hay soberanía y perdón por medio de su hijo. Esta fiesta todavía no ha sido completada por Yeshua, ya que esto sucederá en su segunda venida, pues su palabra dice que al sonido de trompeta todo ojo le verá, y esto lo vemos en 1 Tesalonicenses 4:16. En esta fiesta, uno tiene que estar preparado para escuchar el shofar, lo mismo que Yeshua le pidió a sus discípulos: que velaran y oraran porque no sabemos cuál será el tiempo de su regreso. Por eso, en esta fiesta, uno tiene que estar atento al sonido de su venida.

La penúltima fiesta es Yom Kipur o Día del Arrepentimiento, conectada con la primera fiesta que es Pesaj o Pascua. En esta fiesta, Dios decretaba un juicio para su pueblo: ya fuera de perdón o de castigo. Digamos que el juez declaraba inocente o culpable a la persona, y se tenía que hacer un sacrificio de un carnero sin defecto para el perdón de sus pecados. Te preguntarás, ¿por qué habría que hacerlo de nuevo si ya se había hecho en Pesaj o Pascua? Para comprender esto, debemos ver que eran dos cuestiones diferentes. En Pesaj se mataba el carnero por redención para liberarnos de la esclavitud del mundo, y en Yom Kipur o Día de Arrepentimiento, se daba el perdón porque no puede haber perdón sin redención. Y esto fue lo que hizo Yeshua: primero nos dio la redención, compró nuestros pecados, y en la fiesta de Yom Kipur, Yeshua la cumplió al ser nuestro Sumo Sacerdote y perdonar nuestros pecados. Lo sigue haciendo todavía día a día, ya que, como seres humanos, pecamos. Y él sigue haciendo esta función de perdonarnos. El último lo estamos esperando en su segunda venida, como el Sumo Sacerdote que celebrará estas fiestas solemnes con nosotros nuevamente.

Por último, la fiesta de Sukot o Fiesta de los Tabernáculos es la última festividad y tiene un significado importante. Al ser la última en el tiempo antiguo, se celebraba la cosecha como agradecimiento por el buen fruto, el recordatorio de la experiencia que pasó el pueblo en el desierto, y por eso se construían cabañas para recordar, alegría y regocijo, donde las familias se unen para celebrar juntas. Es una festividad que fomenta la unidad y la hospitalidad. Y, por asombroso que parezca, Yeshua nació en esta festividad, no un 25 de diciembre como se cree. Yeshua nació entre los meses de septiembre y octubre, que es cuando en el calendario hebreo cae esta festividad. Bíblicamente, podemos encontrar la fecha del nacimiento del Mesías, pero esto sería en otro podcast para explicarlo.

Ahora, en términos proféticos, Yeshua estará en esta fiesta estableciendo el reino venidero de paz y justicia. Creemos que cuando regrese nuestro Mesías, todas las naciones vendrán de Jerusalén para celebrar Sukot, las fiestas de las cabañas, y adorar al Santo de Israel juntos. Esto lo podemos ver en la profecía de Zacarías en el capítulo 14:16-17.

Al saber estos datos interesantes, ya tienes la noción de la importancia de tener en cuenta esta celebración. A veces nos desvivimos organizando fiestas para nuestro cumpleaños o fechas importantes de nuestra iglesia, dadas por hombres. Ojo, no estoy diciendo que sean malas, pero qué importante sería que, si ya conoces estas celebraciones que no son judías ni exclusivas para el pueblo de Israel, consideres conmemorarlas. Sinceramente, siempre en las iglesias decimos que somos el pueblo escogido por Dios. Y si realmente te consideras hijo del Dios Altísimo, tendrías que conmemorar estas fechas que son sombras, lo que significa que están por venir en el reino venidero del Mesías.

Shalom.

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