Daddy Yankee, el máximo exponente del género urbano, sorprendió a su público al declararse seguidor de Cristo, lo cual ha dado mucho de qué hablar en estos últimos días. Sin embargo, la comunidad cristiana tiene sus preguntas sobre si esto es realmente cierto o si sucederá como en algunos casos en los que hicieron lo mismo pero con el tiempo abandonaron la fe.
Pero, ¿en realidad estas declaraciones de Daddy Yankee son genuinas? ¿Será que esto será algo pasajero? Estas son las preguntas que se cuestionan los cristianos, algunos incrédulos y otros siendo expectantes de lo que va a suceder.
Y este mensaje va dirigido a todos los que siguen la fe, pero ¿qué es la fe? ¿No dice Hebreos 11:1 que la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve? Nosotros no podemos ver los pensamientos que tenga Daddy Yankee, pero es la garantía de que lo puede suceder. Todos los que aceptamos a Jesús en su momento y fuimos bautizados, tuvimos fe en que Él cambiaría nuestras vidas, y no fue un cambio de la noche a la mañana; hubo un proceso de depuración de lo malo que se fue yendo poco a poco.
Ahora, si Daddy Yankee se proclama seguidor de Cristo, él tiene que pasar por ese proceso de cambio hasta reflejarse como verdadero seguidor de Cristo, como dice Mateo 7:16: «Por sus frutos los conocerán«.
Hoy no podemos estar expectantes a ver en qué momento cae o tropieza para decir «te lo dije». Porque nosotros también tropezamos o caemos, y no esperamos que algún hermano esté esperando ese momento y ver que tiene razón. No tenemos que estar cuestionando si en realidad alguien ha dado un verdadero paso de fe. Pablo instaba a los creyentes a «orar en el Espíritu en todo tiempo, con toda oración y ruego, velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los hermanos» (Efesios 6:18).
Ese mismo Pablo que perseguía a los cristianos y después se convirtió en seguidor de Cristo, muchos de los discípulos dudaron de su verdadera conversión, pensando que Pablo se estaba infiltrando para poder atacar a los cristianos. Hubo muchos que no creyeron, pero por sus frutos lo conocieron, que en realidad se había convertido en un verdadero seguidor de Cristo.
Todos los que tomaron un cambio en su vida para seguir a Cristo pasaron por esta misma situación. ¿Qué nos da el derecho de decir si es verdad o no es verdad que alguien cambie para servir a Dios después de un pasado oscuro? Yo, como seguidor de Cristo, no puedo cuestionar ni dar un juicio sobre si Daddy Yankee en realidad se convirtió al cristianismo.
Porque quizás soy el menos indicado para crear un juicio, ya que, como él, soy humano, tengo mis errores y no soy un ejemplo de fidelidad, porque por mis acciones no puedo declararme fiel seguidor de Cristo. La palabra «fiel» es un título grande que lleva lealtad y constancia, cumplimiento de compromisos, confianza y, en ocasiones, en mi día a día puedo carecer de fidelidad por la humanidad que tengo. Bien dice el libro de Romanos 7:18-19: «Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno. Porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no. 19 Pues no hago el bien que deseo, sino el mal que no quiero, eso practico«. Y ojo, esto no nos justifica para hacer lo malo, pero es un recordatorio de que tenemos una lucha interna que tenemos que vencer poco a poco.
Quizás muchos estén esperando a ver qué hace Daddy Yankee para poder juzgar y tener razón de que sus palabras no eran sinceras. Pero un verdadero cristiano no espera; el verdadero cristiano actúa en base a la unión en la oración de sus hermanos para que puedan afrontar esa misma lucha que uno tiene y, en el momento que uno caiga, levantarlo para poder continuar.
Dejemos de esperar qué pasa con estas personas; mantengámonos en oración, ya que si tú oras por él, habrá un hermano que esté orando por ti, y esto es una cadena de bendición. Recordemos las palabras de Pablo en 2 Tesalonicenses 3:1: «Hermanos, oren por nosotros, para que la palabra del Señor se extienda rápidamente y sea glorificada, así como sucedió también con ustedes.»
Shalom.

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