¿Alguna vez te has preguntado cuál es la verdadera voluntad de Dios o qué significa la voluntad de Dios? Al iniciar esta semana del 2024, hubo 2 versículos que me hicieron reflexionar sobre cuál es la voluntad de Dios, pero para empezar, quiero definir la palabra «voluntad». La palabra «voluntad» se refiere a la capacidad o disposición de una persona para tomar decisiones y llevar a cabo acciones de manera consciente y determinada. Es la fuerza interna que impulsa a alguien a perseguir metas, resistir tentaciones o superar obstáculos.
Y quiero explicarte estos dos versículos para que puedan servirte en tu diario vivir. Leamos Salmo 134:10, que dice: «Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; tu buen Espíritu me guíe a tierra firme.»
Vemos que el salmista detalla con una frase que a veces no comprendemos al decir «enséñame a hacer tu voluntad«. Al decir «tu«, se refiere a que sea la voluntad del Padre, no la nuestra. A veces, como humanos, queremos hacer nuestra propia voluntad pensando que lo que estamos haciendo es correcto. Quizás no estemos haciendo cosas malas, y nuestra voluntad esté dirigida por lo que estudiamos en la Biblia, por lo que nos dicen nuestros pastores o líderes de la iglesia. Pero cuando no es la voluntad del Padre, difícilmente veremos resultados. Te doy un ejemplo: quizás nuestra voluntad sea la que nos dijo el pastor en alguna predicación, instruyéndonos a levantarnos a las 6 de la mañana, leer un versículo sobre el amor y hacer una oración por más amor. En cierta medida, esto no está mal, pero el pastor no conoce tus sentimientos ni te ve las 24 horas del día. Quizás la voluntad de Dios sea que te levantes a las 5 de la mañana, leas un versículo sobre paciencia y ores por más paciencia en tu vida, porque Dios sabe que necesitas tener paciencia para luego tener más amor. Es por eso que el salmista dice «Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios y tu buen Espíritu me guíe a tierra firme». Esa es la voluntad de Dios.
Y el último versículo que quiero que leamos es Romanos 12:2, que dice: «Y no se adapten a este mundo, sino transfórmense mediante la renovación de su mente, para que verifiquen cuál es la voluntad de Dios: lo que es bueno y aceptable y perfecto.«
Aquí vemos que Pablo les dice a los romanos que debe haber un punto en nuestras vidas en el que no nos adaptemos a este mundo, en otras palabras, que no vivamos según los criterios de este tiempo. Pide que cambiemos nuestra forma de pensar mediante la renovación de la mente. Vemos que el salmista, en Salmos 51:10, pedía una renovación de espíritu recto dentro de nosotros para que, al renovar nuestra mente y no adaptarnos al sistema de este mundo, podamos llegar a conocer cuál es la buena voluntad de Dios, la cual es buena, aceptable y perfecta.
Esta semana comprendí que Dios me pidió que dejara de hacer mi voluntad y empezara a seguir la suya. Mi pregunta interna fue: ¿cómo puedo hacer eso? Si tristemente, como dijo el apóstol, trato de hacer lo bueno y no lo hago, y lo que no debo hacer, lo hago. No vengo a darte la respuesta correcta, pero vi una publicación en Facebook de una hermana de la iglesia que escribió: «Hay un objetivo para tener vida eterna y se llama ¡ORACIÓN!«. Entendí que la forma de conocer la voluntad de Dios está envuelta en la oración. ¿De qué me serviría leer la Biblia si no oro para poder entenderla? ¿Y de qué me serviría orar si no leo la Biblia, ya que el Espíritu Santo no recordará ni revelará nada de lo que hayamos estudiado o entendido?
Quizás el 2023 fue un año de poca oración en mi vida, y es una realidad. Me enfoqué más en estudiar y aprender, y no entendí cuál era la verdadera voluntad de Dios. Aunque estaba haciendo mi propia voluntad tratando de conocer más a Dios, nunca me abandonó, y fue un 2023 bendecido en mi vida. Pero ahora comprendo que si en este 2024 dejo que Dios me guíe y haga su voluntad, no la mía, su bendición seguirá estando presente. Que este 2024 la voluntad de Dios more en nuestros corazones. Sé que en el transcurso de este nuevo año tendremos altas y bajas, pero lo que puedo asegurarte es que Dios siempre estará con la persona que lo tenga presente en cada etapa de este año, ya sea buena o mala. Recuerda que su voluntad es buena, agradable y perfecta.
Shalom.

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