En esta serie, te mostraré cómo la Biblia fue conformada a lo largo de los años, quiénes fueron los que decidieron qué textos eran genuinos y cuáles eran apócrifos, cómo algunos textos fueron agregados o malinterpretados por sus traductores y copistas, con el fin de entender que la palabra de Dios fue cambiada y adulterada con el paso del tiempo. Esto no debería ser algo que nos asuste o nos incomode, ya que el profeta Jeremías y Daniel profetizaron la manipulación de su palabra. Y antes de empezar con la primera parte de este podcast, quiero que leamos Jeremías 8:8 que dice: «¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la Ley del SEÑOR nos apoya’, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?«. Ahora leamos Daniel 7:25: «Y él proferirá palabras contra el Altísimo y afligirá a los santos del Altísimo, e intentará cambiar los tiempos y la ley; y le serán entregados en sus manos por un tiempo, por tiempos y por medio tiempo«.
¿Cómo fue creada la Biblia? La Biblia es el resultado de un proceso de composición gradual que abarca aproximadamente unos 1500 años, desde alrededor del siglo XV a.C. hasta el siglo II d.C. Se divide en dos partes principales: el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento.
Antiguo Testamento:
Torá (Pentateuco): Los primeros cinco libros de la Biblia (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) se atribuyen tradicionalmente a Moisés y abarcan desde la creación del mundo hasta la muerte de Moisés.
Libros históricos: Esta sección incluye libros como Josué, Jueces, Samuel, Reyes, Esdras, Nehemías, entre otros, que relatan la historia del pueblo de Israel, desde la conquista de Canaán hasta el exilio en Babilonia.
Libros poéticos y sapienciales: Incluyen Salmos, Proverbios, Job, Eclesiastés y Cantares, que contienen poesía, sabiduría y reflexiones sobre la vida y la fe.
Profetas mayores y menores: Estos libros contienen los escritos de profetas como Isaías, Jeremías, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Hageo, Zacarías y Malaquías, quienes proclamaron mensajes de advertencia, exhortación y esperanza al pueblo de Israel en diferentes momentos de su historia.
Nuevo Testamento:
Evangelios: Los cuatro evangelios (Mateo, Marcos, Lucas y Juan) relatan la vida, enseñanzas, muerte y resurrección de Jesucristo desde perspectivas diferentes.
Hechos de los Apóstoles: Escrito por Lucas, narra los eventos y la expansión temprana de la iglesia cristiana después de la resurrección de Jesús.
Cartas paulinas y otras epístolas: Estas cartas, escritas por Pablo y otros autores como Pedro, Santiago y Juan, abordan cuestiones teológicas, éticas y prácticas de las comunidades cristianas primitivas.
Libro de Apocalipsis: Escrito por Juan, ofrece visiones apocalípticas y simbólicas sobre el futuro y el juicio final.
Los grandes hallazgos que dan validez a la Biblia se han producido en épocas diferentes, lo cual nos da fiabilidad de los textos que contiene la Biblia.
Rollos del Mar Muerto:
Descubrimiento: Entre 1947 y 1956. Ubicación: Cuevas cerca del Mar Muerto en Qumrán, Israel. Contenido: Los Rollos del Mar Muerto incluyen fragmentos de casi todos los libros del Antiguo Testamento, así como textos no canónicos y documentos sectarios.
Codex Sinaiticus:
Descubrimiento: En el siglo XIX, específicamente en 1844. Ubicación: Monasterio de Santa Catalina en el Monte Sinaí, Egipto. Contenido: Este manuscrito es uno de los textos más antiguos y completos del Nuevo Testamento, junto con parte del Antiguo Testamento y otros textos cristianos.
Papiros de Oxirrinco:
Descubrimiento: Comenzando en el siglo XIX, pero muchos de los hallazgos fueron realizados a principios del siglo XX. Ubicación: Ciudad de Oxirrinco, Egipto. Contenido: Estos papiros contienen una variedad de textos, incluidos fragmentos de libros del Nuevo Testamento, cartas cristianas y otros documentos.
Descubrimientos en Nínive y Babilonia:
Ubicación: Sitios arqueológicos en la antigua Asiria y Babilonia, en la región de Mesopotamia (actualmente Iraq). Contenido: Estos descubrimientos incluyen inscripciones y tablillas cuneiformes que proporcionan información histórica y cultural relacionada con eventos y personas mencionadas en el Antiguo Testamento, como los reyes asirios y babilonios.
Descubrimientos en Jerusalén y Tierra Santa:
Ubicación: Varios lugares en Jerusalén y la Tierra Santa. Contenido: Numerosos descubrimientos arqueológicos, como inscripciones, sellos, monedas y otros artefactos, han proporcionado evidencia de la autenticidad histórica de muchos eventos y personajes bíblicos.
Ahora iniciemos con la historia del Antiguo Testamento como hoy lo conocemos.
El Antiguo Testamento es una colección de textos religiosos que forman parte de las escrituras sagradas tanto del judaísmo como del cristianismo. Su creación y transmisión a lo largo del tiempo involucran una serie de eventos históricos y procesos complejos.
El Antiguo Testamento fue escrito principalmente en hebreo, con algunas porciones en arameo. El hebreo era el idioma principal del pueblo judío en la antigüedad, y gran parte de la literatura del Antiguo Testamento, incluidos los libros históricos, los profetas y los escritos sapienciales, fue originalmente escrita en este idioma. El arameo, un idioma relacionado con el hebreo, también se utilizó en ciertas partes del Antiguo Testamento, especialmente en libros como Daniel y Esdras.
Los libros del Antiguo Testamento fueron escritos por varios autores a lo largo de un período de tiempo bastante extenso, posiblemente desde el siglo X a.C. hasta el siglo II a.C. La autoría de muchos de estos textos es desconocida, aunque tradicionalmente se atribuyen a figuras como Moisés, David, Salomón, entre otros profetas y líderes religiosos del antiguo Israel.
Las primeras copias de estos textos fueron probablemente escritas en rollos de papiro o pergaminos. A medida que se desarrollaba la práctica de la escritura, los escribas judíos se encargaron de copiar y preservar estos textos sagrados.
La preservación y transmisión de los textos del Antiguo Testamento fue una labor llevada a cabo principalmente por los escribas judíos, quienes consideraban sagradas estas escrituras y se dedicaban a copiarlas meticulosamente para asegurar su continuidad a lo largo del tiempo. También se cree que los esenios, una secta judía que vivía en Qumrán, tuvieron un papel importante en la preservación de algunos manuscritos antiguos, como los Rollos del Mar Muerto, que incluyen textos bíblicos y otros escritos religiosos.
Desde una perspectiva histórica y académica, se reconoce que gran parte de la literatura que compone la Biblia tuvo un origen oral antes de ser fijada por escrito. Esta tradición oral era común en muchas culturas antiguas y se utilizaba para transmitir historias, enseñanzas, leyes y creencias religiosas de generación en generación. En el caso de la Biblia, esta transmisión oral ocurrió durante siglos antes de que los textos fueran formalmente compilados y escritos.
Por ejemplo, en el Antiguo Testamento (Tanakh), se cree que muchas de las historias y tradiciones fueron transmitidas oralmente por generaciones antes de ser escritas en forma de textos. Estas historias incluyen relatos sobre la creación, el éxodo de Israel de Egipto, las leyes dadas a Moisés en el monte Sinaí, y las narrativas sobre los profetas y los reyes de Israel.
En el caso del Nuevo Testamento, las enseñanzas y los relatos de la vida de Jesús fueron transmitidos oralmente por sus seguidores y discípulos antes de ser registrados por escrito en los evangelios y otras cartas del Nuevo Testamento.
Ahora, si todo lo que hoy conocemos como Biblia, algunas palabras fueron pasadas de generación en generación de una forma oral y la preservación de los textos fueron copiados por los escribas judíos, ¿no sería lógico que algunas cosas importantes fueran omitidas o cambiadas? Porque el profeta Jeremías dijo: «¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la Ley del SEÑOR nos apoya’, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?«
Shalom

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