¿Cómo fue creada la Biblia? – La Biblia protestante y sus versiones, parte 4

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En este episodio hablaré sobre cómo los protestantes modifican la versión de la Biblia católica para crear una segunda Biblia conocida como Biblia evangélica o Biblia protestante, y cómo del idioma latín de la Biblia católica comenzó a ser traducida a diferentes idiomas por diversos autores.

La historia de cómo la Biblia católica se transformó en la Biblia protestante es un proceso complejo y multifacético que se desarrolló durante el período de la Reforma Protestante en el Siglo XVI. A principios del Siglo XVI, la Iglesia Católica Romana tenía un control prácticamente absoluto sobre la interpretación y distribución de la Biblia en Europa. La mayoría de los fieles solo tenían acceso a la Biblia a través de versiones en latín, como la Vulgata, y las enseñanzas eran controladas y reguladas por la jerarquía eclesiástica.

La diferencia principal entre la Biblia Católica y la Biblia Protestante radica en el número de libros que contienen. La Biblia Católica incluye varios libros adicionales conocidos como los «Deuterocanónicos» o «Apócrifos», mientras que la Biblia Protestante los excluye. Estos libros son Tobit, Judit, Sabiduría, Eclesiástico (también llamado Sirácides), Baruc, 1 y 2 Macabeos, y partes adicionales de Ester y Daniel.

La razón de esta diferencia radica en la historia del canon bíblico y en cómo se desarrollaron las tradiciones de la Iglesia Católica y las denominaciones protestantes. Durante los primeros siglos del cristianismo, no existía una lista definitiva de libros considerados como parte de la Biblia. Las diferentes comunidades cristianas tenían diferentes colecciones de escritos que consideraban sagrados.

La Iglesia Católica, en el Concilio de Roma en el año 382 d.C. y luego en el Concilio de Hipona en el año 393 d.C., estableció una lista oficial de libros del Antiguo y del Nuevo Testamento que se consideraban canónicos. Esta lista incluía los libros que hoy en día se encuentran en la Biblia Católica, incluyendo los Deuterocanónicos.

Esto ocasionó que en el año 1517, Martín Lutero, un fraile y profesor de teología en la Universidad de Wittenberg en Alemania, desafió públicamente las prácticas de la Iglesia Católica al clavar sus 95 tesis en la puerta de la iglesia del castillo de Wittenberg. Lutero cuestionó la venta de indulgencias y otros aspectos doctrinales y prácticas de la Iglesia. Este evento marcó el inicio de la Reforma Protestante.

Lo que impulsó a Lutero y otros reformadores a trabajar en la traducción y promoción de la Biblia en idiomas vernáculos fue su creencia en el principio de la «Sola Scriptura» (Solo la Escritura), que sostenía que la Biblia era la única autoridad en asuntos de fe y práctica cristiana. Durante ese tiempo, la Biblia estaba en gran parte disponible solo en latín, lo que limitaba su acceso a los clérigos y eruditos, dejando al resto de la población cristiana dependiente de la interpretación de la Iglesia Católica Romana.

Lutero y otros reformadores creían que todos los cristianos deberían poder leer y comprender las Escrituras por sí mismos. Por lo tanto, comenzaron a traducir la Biblia al alemán y otros idiomas locales para que las personas comunes pudieran acceder a ella directamente. Esta traducción de la Biblia a idiomas vernáculos fue una parte crucial del esfuerzo de los reformadores para empoderar a los individuos en su relación personal con Dios y su comprensión de la fe cristiana, sin la intervención de la jerarquía eclesiástica.

Durante el Siglo XVI varios líderes reformadores, como Lutero en Alemania, William Tyndale en Inglaterra y Juan Calvino en Suiza, emprendieron la tarea de traducir la Biblia del latín al alemán, inglés, francés y otros idiomas locales. Estas traducciones fueron cruciales para la difusión de las ideas reformistas y la formación de denominaciones protestantes.

La traducción de la biblia al español llegó de la mano de Casiodoro de Reina llamada La Biblia Alfonsina (Biblia del Oso): Esta es una de las primeras traducciones completas de la Biblia al español. Fue publicada en 1569 por Casiodoro de Reina, un monje español que se convirtió al protestantismo, y luego revisada por Cipriano de Valera. Esta traducción fue influenciada por las ideas de la Reforma Protestante y es una de las versiones más influyentes en el mundo de habla hispana.

La Biblia de Ferrara: Esta es una traducción al español del Antiguo Testamento realizada por judíos sefardíes en el siglo quince, bajo la supervisión de Abraham Usque y Yom-Tob ben Levi Athias. Fue impresa en Ferrara, Italia, en 1553. Esta traducción es significativa porque fue realizada por judíos hispanohablantes que se vieron obligados a abandonar España durante la Inquisición.

La Biblia del Cántaro: Esta es una traducción al español del Nuevo Testamento realizada por Juan Pérez de Pineda y publicada en 1556. Fue una de las primeras traducciones protestantes de la Biblia al español, aunque no fue completa.

La Biblia de Valera: Esta es una revisión de la Biblia del Oso realizada por Cipriano de Valera, quien colaboró con Casiodoro de Reina en la traducción original. La revisión de Valera se publicó por primera vez en 1602 y ha sido una de las versiones más utilizadas en el mundo hispanohablante.

Estas son solo algunas de las traducciones más importantes de la Biblia al español y sus respectivos autores. A lo largo de la historia, ha habido muchas otras traducciones y revisiones que han contribuido a la diversidad de versiones de la Biblia disponibles en español.

Uno de los problemas que trajo la reforma protestante en el Siglo XVI fue que condujo a la creación de varias ramas del cristianismo, en lugar de una única entidad unificada como la Iglesia católica. Esto se debió a una combinación de factores históricos, teológicos, políticos y culturales que provocaron divisiones significativas dentro del movimiento reformista. Estas ramas importantes fueron:

El Luteranismo: Fundado por Martín Lutero en Alemania, el luteranismo se centraba en la justificación por la fe y la autoridad suprema de las Escrituras. La Iglesia Luterana es una de las denominaciones protestantes más grandes y extendidas en la actualidad.

Calvinismo (Presbiterianismo): Basado en las enseñanzas de Juan Calvino en Ginebra, el calvinismo enfatizaba la soberanía de Dios, la predestinación y una iglesia guiada por presbíteros. Las denominaciones presbiterianas son una de las ramas principales del calvinismo.

Anabaptismo: Surgió como un movimiento radical que enfatizaba la separación de la iglesia y el estado, el bautismo de creyentes adultos y la vida comunitaria según el modelo del Nuevo Testamento. Las denominaciones menonitas y amish son ejemplos de grupos anabaptistas.

Anglicanismo: Originado en Inglaterra con la separación de la Iglesia de Inglaterra de la autoridad papal bajo Enrique VIII en el Siglo XVI. El anglicanismo conserva muchos elementos católicos en su liturgia y estructura, pero también adopta doctrinas reformadas.

Metodismo: Fundado por John Wesley y su hermano Charles, el metodismo se enfocaba en la santidad personal, la obra misionera y la importancia de la experiencia religiosa personal. La Iglesia Metodista es una de las denominaciones más grandes en los Estados Unidos.

Las divisiones en el movimiento reformista ocurrieron por una variedad de razones:

Diferencias teológicas: Aunque todos los reformadores protestantes compartían críticas similares hacia la Iglesia católica, también tenían diferencias teológicas importantes entre ellos, especialmente en temas como la interpretación de la predestinación, el bautismo y la naturaleza de la Eucaristía.

Factores políticos y culturales: fueron otro factor ya que las divisiones también estaban influenciadas por factores políticos y culturales locales, como el apoyo o la oposición de los gobernantes a la Reforma en sus territorios, así como las diferencias étnicas y lingüísticas.

Interpretación de la Biblia y la tradición: A pesar de compartir la idea de Sola Scriptura, diferentes grupos interpretaron las Escrituras de manera diferente y dieron diferentes niveles de importancia a la tradición y la experiencia religiosa.

Las diferentes personalidades y líderes dentro del movimiento reformista tenían diferentes visiones y enfoques, lo que contribuyó a la diversidad de ramas y denominaciones.

En conclusión, el cambio de la Biblia católica a la protestante marcó un punto de inflexión en la historia del cristianismo, provocando divisiones significativas dentro de la fe cristiana occidental. La Reforma Protestante del siglo XVI liderada por figuras como Martín Lutero desencadenó debates sobre la autoridad de las Escrituras, la interpretación teológica y la práctica religiosa. Esto condujo a la creación de nuevas ramas del cristianismo, cada una con sus propias tradiciones, teologías y textos sagrados. A su vez, la Contrarreforma católica respondió con reformas internas y una reafirmación de las enseñanzas y prácticas tradicionales. En última instancia, estos cambios han dado forma al panorama religioso moderno, destacando la diversidad y la riqueza de la fe cristiana en todo el mundo.

Con esto terminamos la serie de cómo fue creada la Biblia y entramos en la siguiente serie sobre cómo fue manipulada de la Biblia. En esta nueva serie descubriremos cómo las diferentes religiones cambiaron, quitaron y abusaron de su interpretación para sus conveniencias doctrinales, proclamándose cada una como la única iglesia verdadera de Dios. Recordemos lo que dijo el profeta Jeremías: «¿Cómo se atreven a decir: ‘Somos sabios; la Ley del SEÑOR nos apoya’, si la pluma engañosa de los escribas la ha falsificado?

Shalom.

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