En este nuevo tema exploraremos las antiguas raíces de las doce tribus de Israel y la creación del término ‘judíos y samaritanos’! Soy Víctor Suárez Jr., y hoy nos sumergiremos en un viaje histórico que ha dejado una marca indeleble en la cultura y la fe.
Para comprender cómo se formaron las doce tribus de Israel, debemos remontarnos a los días de Abraham, un patriarca venerado por judíos, cristianos y musulmanes. Según las escrituras, Dios hizo una promesa a Abraham de que sería el padre de una gran nación. Esta nación finalmente se estableció a través de los descendientes de Abraham, especialmente a través de su nieto Jacob.
Jacob, cuyo nombre fue cambiado a Israel después de un encuentro divino, tuvo doce hijos, cada uno de los cuales se convirtió en el ancestro de una tribu.
Las cuales fueron Rubén, Simeón, Leví, Judá, Dan, Neftalí, Gad, Aser, Isacar, Zabulón, Benjamín y falta uno importante que con el pasar de los años fue una tribu que vino a ser la división de Israel en dos reinos y es la de José (dividido en dos tribus: Efraín y Manasés).
José tuvo 2 hijos Efraín y Manasés que antes de morir su padre Israel los bendijo. Israel extendió sus manos y colocó su mano derecha sobre la cabeza de Efraín, el hijo menor, y su mano izquierda sobre la cabeza de Manasés, el hijo mayor. Aunque José intentó corregir a su padre para que pusiera su mano derecha sobre Manasés, Jacob se negó y explicó que aunque Manasés sería grande, Efraín sería aún mayor.
Después de que Jacob bendice a Efraín y Manasés transcurre un período considerable antes de que ocurra la división del reino de Israel en el norte y el sur.
Israel que aún conformaban parte de las 12 tribus estaba unido bajo el reinado de Saúl, David y Salomón. Sin embargo, tras la muerte de Salomón, las tensiones políticas y religiosas se intensificaron. El reino se dividió en dos: al norte, el Reino de Israel, y al sur, el Reino de Judá.
La división fue causada por una serie de factores, incluyendo disputas territoriales, diferencias religiosas y tensiones tribales. La tribu de Judá, junto con la tribu de Benjamín y parte de la tribu de Leví, formó el Reino del sur conocido como el reino de Judá habitando en Jerusalén como su capital. Mientras tanto, las otras 10 tribus formaron el Reino de norte conocido como el reino de Israel habitando en Samaria como su capital.
En el Reino de Israel, las tribus de Efraín y Manasés fueron las líderes. Estas tribus se separaron de Judá y Benjamín y tomaron su propio camino. Sin embargo, a lo largo de la historia, el Reino de Israel enfrentó numerosos desafíos, incluyendo conflictos internos y amenazas externas.
Y aquí entra un hecho histórico importante leamos 2 de Reyes 17:
«Porque separó a Israel de la casa de David, y ellos hicieron rey a Jeroboam hijo de Nabat; y Jeroboam apartó a Israel de en pos de Jehová, y les hizo cometer gran pecado. Y los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam que él hizo, sin apartarse de ellos, hasta que Jehová quitó a Israel de delante de su rostro, como él lo había dicho por medio de todos los profetas sus siervos; e Israel fue llevado cautivo de su tierra a Asiria, hasta hoy. Y trajo el rey de Asiria gente de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samaria, en lugar de los hijos de Israel; y poseyeron a Samaria, y habitaron en sus ciudades.«
Este es un versículo que ha sido mal interpretado, cuando dice que los hijos de Israel anduvieron en todos los pecados de Jeroboam y los hizo apartarse de Dios y esto provocó que Dios quitara de Israel de delante de su rostro, debemos entender que Dios estaba quitando de su rostro a las 10 tribus de Israel que eran Tribu de Rubén, Tribu de Simeón, Tribu de Dan, Tribu de Neftalí, Tribu de Gad, Tribu de Aser, Tribu de Isacar, Tribu de Zabulón, Tribu de Efraín y la Tribu de Manasés, Dios estaba quitando su respaldo para la Israel del Norte solamente.
2 Reyes 17:18 Y el Señor se enojó en gran manera contra Israel y los quitó de su presencia. Solo quedó la tribu de Judá.
Aquí vemos que solo quedó el Reino del Sur (Judá) que conformaba Judá, Benjamín y parte de la tribu de Leví que ellos se encontraban en Jerusalén y es aquí donde salen los nombres samaritanos y judíos. Los samaritanos son el Reino del Norte de las 10 tribus que Dios quitó de su presencia y los judíos fueron el Reino del Sur de las tribu de Judá, Benjamín y Leví.
Lo que nos muestra que Dios nunca quitó su presencia de los judíos como muchos utilizan este término utilizando el libro de 2 reyes donde indicaban que ahora la descendencia judía había sido cambiada por gente pagana y todo Israel había sido exiliada como lo dice 2 de Reyes 17:24: El rey de Asiria trajo hombres de Babilonia, de Cuta, de Ava, de Hamat y de Sefarvaim, y los puso en las ciudades de Samaria en lugar de los israelitas. Y tomaron posesión de Samaria y habitaron en sus ciudades.
Cuando dice en lugar de israelitas debemos comprender que habla de los israelitas del norte y es aquí donde se forma los samaritanos.
Después de la conquista asiria de la región de Israel, muchos israelitas fueron deportados y otros pueblos extranjeros fueron traídos para poblar la región. Estos nuevos habitantes se mezclaron con los israelitas restantes y adoptaron algunas de sus prácticas religiosas. Sin embargo, también mantuvieron algunas de sus propias tradiciones y creencias.
Los samaritanos afirmaban ser los verdaderos herederos de la antigua religión israelita y construyeron su propio templo en el Monte Gerizim, cerca de la ciudad de Siquem (Nablus moderno), en lugar del Templo en Jerusalén. Esto los diferenciaba de los judíos, que consideraban a Jerusalén como el lugar central de culto.
Los samaritanos y los judíos tenían una relación conflictiva a lo largo de la historia, con disputas sobre cuestiones religiosas, políticas y culturales. A pesar de sus similitudes, los samaritanos desarrollaron una identidad religiosa y cultural distintiva, y todavía existen comunidades samaritanas en Israel y en otros lugares en la actualidad.
Como hoy todavía existen los judíos en Jerusalén, es importante entender esta historia, para no confundir estos dos reinos de Israel y cual fue el Reino que Dios había quitado de su presencia, el cual nunca fue la casa de Judá que son los judíos. El libro de Reyes habla que Dios quitó de su presencia la 10 tribus del reino del Norte que son los samaritanos.
Pero hay una profecía para estos dos reinos, el reino de judá y el reino de Israel que son para los judíos y los samaritanos leamos Ezequiel 37:19-23, que dice
19 diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Voy a tomar la vara de José, que está en la mano de Efraín, y las tribus de Israel, sus compañeros; las pondré con aquella, con la vara de Judá, y las haré una sola vara, y serán una en Mi mano’”. 20 Las varas en que escribas estarán en tu mano a la vista de ellos, 21 y diles: “Así dice el Señor Dios: ‘Voy a tomar a los israelitas de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra. 22 Y haré de ellos una nación en la tierra, en los montes de Israel; un solo rey será rey de todos ellos; nunca más serán dos naciones, y nunca más serán divididos en dos reinos. 23 No se contaminarán más con sus ídolos, ni con sus abominaciones, ni con ninguna de sus transgresiones; sino que los libraré de todos los lugares[a] en que pecaron y los limpiaré. Y ellos serán Mi pueblo y Yo seré su Dios.
Dios nunca desechó a los judíos ni a los samaritanos. Él tiene una promesa como nosotros tuvimos esa promesa de salvación y de ser parte de su pueblo, ellos tienen ese pacto que dijo a David: «Y tu casa y tu reino serán firmados para siempre delante de ti; tu trono será estable eternamente.»
2 Samuel 7:16
Shalom

Deja un comentario