¿Te has preguntado alguna vez sobre los lazos históricos entre la comunidad musulmana y las raíces ancestrales de Abraham? En un episodio anterior, exploramos cómo la nación de Israel se formó a través de Abraham y su legado con Jacob y las doce tribus de Israel hoy conocido como el pueblo Judio. Pero, ¿conoces la fascinante historia del primer hijo de Abraham, Ismael, cuya descendencia contribuyó al surgimiento de la comunidad musulmana? Hoy, te sumergiremos en un viaje a través de los vínculos históricos y culturales que conectan estas dos grandes tradiciones religiosas.
Ismael fue el primer hijo de Abraham, nacido de su unión con Agar, una esclava egipcia. Antes del nacimiento de Ismael, Abraham y Sara habían esperado durante muchos años para tener un hijo, pero Sara era estéril. Entonces, Sara le dio a Abraham a su sierva Agar como esposa secundaria, según la costumbre de la época. Agar concibió y dio a luz a Ismael cuando Abraham tenía aproximadamente 86 años. Génesis capítulo 16, versículos del 1 al 16
Después del nacimiento de Ismael, surgieron tensiones en la familia. Cuando Sara finalmente concibió y dio a luz a Isaac, el hijo prometido por Dios, surgió un conflicto entre Sara y Agar. Sara, sintiéndose amenazada por la presencia de Agar e Ismael, instó a Abraham a despedir a Agar y a su hijo. Aunque Abraham inicialmente se resistió, Dios le aseguró que también haría de Ismael una gran nación. Génesis capítulo 21 versículos del 8 al 21
Abraham, siguiendo el mandato de Dios, envió a Agar e Ismael al desierto de Beerseba con provisiones limitadas. Agar y su hijo vagaron por el desierto, enfrentando dificultades y peligros. En un momento de desesperación, cuando se acabaron sus provisiones, Agar colocó a Ismael bajo un arbusto y se alejó para no verlo morir. Sin embargo, Dios escuchó sus lamentaciones y envió un ángel Gabriel, quien reveló un manantial de agua cerca de donde estaban. Este manantial, conocido como Zamzam, se convirtió en una fuente de agua vital para ellos y para los peregrinos posteriores. Génesis capítulo 21 versículos del 14 al 21
Ismael creció en el desierto de Arabia y se convirtió en un hábil arquero. Eventualmente, se casó con una mujer árabe llamada Mujer de Jetur. Juntos, tuvieron varios hijos y se establecieron en la región. La descendencia de Ismael, según la tradición islámica, se convirtió en los ancestros de los árabes.
Aunque no hay una narración detallada en la Biblia Cristiana ni en el Corán sobre la vida de Ismael, los relatos en la literatura islámica y los hadices proporcionan algunas historias sobre sus logros y su papel en la historia árabe.
Se dice que Ismael creció en el desierto de Arabia, donde desarrolló habilidades de caza y supervivencia, convirtiéndose en un arquero hábil. Él y su madre Agar fueron guiados por la providencia divina, especialmente cuando el manantial de Zamzam fue revelado para proporcionarles agua y sustento.
Según las narrativas islámicas, Ismael se casó con una mujer árabe llamada Mujer de Jetur (también conocida como Hagar). Juntos, tuvieron varios hijos, cuyos nombres y detalles varían en diferentes relatos. Algunos de los nombres que se mencionan incluyen Nebaiot, Quedar, Adbeel, Mibsam y Mishma.
Ismael y su familia se establecieron en la región de Arabia, donde fundaron comunidades y se involucraron en actividades comerciales y agrícolas. Se dice que Ismael fue un líder respetado y un hombre de influencia en su comunidad. Su descendencia se dispersó por la región y se convirtió en los ancestros de varias tribus árabes.
La tradición islámica considera a Ismael como un ancestro honorable y virtuoso, cuya descendencia desempeñó un papel importante en la historia árabe. Se le atribuye haber contribuido al desarrollo y la prosperidad de las comunidades árabes en la región, sentando las bases para su crecimiento y expansión en los siglos posteriores.
¿Pero en que momento se entrelazan la religion Islamica y Judia?
La relación entre musulmanes y judíos comenzó en el siglo VII, con el surgimiento del Islam en la península arábiga bajo el profeta Mahoma. En sus primeros años, Mahoma estableció relaciones con tribus judías en la región, algunas de las cuales se convirtieron al Islam, mientras que otras mantuvieron su fe judía.
Después de la muerte de Mahoma en 632, sus seguidores llevaron a cabo una serie de conquistas militares que expandieron rápidamente el Imperio Islámico. Durante estas conquistas, los musulmanes tomaron control de vastas áreas donde vivían comunidades judías, como en la península ibérica (Al-Ándalus), Oriente Medio y el norte de África.
Durante varios siglos, bajo el dominio musulmán, los judíos disfrutaron de períodos de tolerancia y prosperidad. La época más destacada fue la «Edad de Oro» de la cultura judía en Al-Ándalus (siglos VIII al XII), donde se produjo un florecimiento intelectual, científico y cultural en una sociedad multicultural y multiétnica.
Sin embargo, esta convivencia no fue constante. En algunos períodos y bajo ciertos gobernantes, los judíos sufrieron discriminación y persecución, especialmente durante la Reconquista cristiana en la península ibérica y más tarde durante la expansión del Imperio Otomano. Además, hubo momentos de tensión debido a conflictos políticos y religiosos, como durante las Cruzadas.
uno de los conflictos religiosos muy cuestionado entre estas dos naciones es que Los judíos creen que son descendientes de Abraham a través de su hijo Isaac, quien fue el hijo de la promesa que Dios le dio a Abraham y a Sara en su vejez. Isaac, a su vez, fue el padre de Jacob, quien más tarde fue renombrado como Israel. Los hijos de Jacob (Israel) fueron las doce tribus de Israel, de las cuales descienden los judíos.
Por otro lado, los musulmanes también creen en la descendencia de Abraham, pero a través de su hijo Ismael, que tuvo con su concubina Agar. Según la tradición islámica, Ismael es considerado un ancestro del profeta Mahoma, el fundador del Islam. Por lo tanto, los musulmanes se consideran descendientes espirituales de Abraham a través de Ismael.
Ambas tradiciones reconocen a Abraham como una figura central en su historia y como un ancestro importante, pero difieren en la línea de descendencia que siguen. Mientras que los judíos trazan su linaje a través de Isaac, los musulmanes lo hacen a través de Ismael.
El origen del Islam
El Islam se originó en la península arábiga en el siglo VII d.C. El profeta Mahoma, nacido en La Meca alrededor del año 570 d.C., es considerado el último de una línea de profetas que incluye a figuras como Abraham, Moisés y Jesús, según la creencia islámica. Mahoma comenzó a recibir revelaciones de Dios (Allah en árabe) a través del arcángel Gabriel a la edad de 40 años. Estas revelaciones fueron posteriormente recopiladas en el libro sagrado del Islam, el Corán.
Los musulmanes creen que Mahoma fue descendiente de Ismael, el hijo de Abraham y Agar, que según la tradición islámica, vivió en la región de Arabia. Por lo tanto, los musulmanes consideran a Ismael como uno de sus ancestros y trazan su linaje desde él.
Los musulmanes creen en una larga línea de profetas enviados por Dios para guiar a la humanidad. Estos incluyen a Adán, Noé, Abraham, Moisés, Jesús y Mahoma, entre otros. Mahoma es considerado el último y el sello de los profetas, cuyas enseñanzas y revelaciones se consideran la culminación y la perfección de la guía divina.
El Corán es el libro sagrado del Islam y se considera la palabra literal de Dios revelada a Mahoma a lo largo de un período de aproximadamente 23 años. Los musulmanes creen que el Corán es la guía completa y final para la humanidad, que abarca asuntos religiosos, sociales, políticos y éticos. También creen en los libros sagrados anteriores, como la Torá (Tawrat), los Salmos (Zabur) y el Evangelio (Injil), pero consideran que el Corán es la última y más completa revelación.
En el Islam, se espera la venida de un Mesías, conocido como el Mahdi. Según la creencia islámica, el Mahdi será un líder justo y piadoso que vendrá antes del Día del Juicio para restaurar la justicia y el orden en el mundo.
En la tradición islámica, Dajjal es un falso mesías o Anticristo que vendrá antes del Día del Juicio Final. Se dice que será una figura engañosa que traerá consigo la prueba y la tentación para la humanidad. Mahoma habló sobre la aparición de Dajjal y advirtió a los creyentes sobre su engaño.
Los musulmanes creen en el regreso de Jesús (Isa en árabe) antes del fin de los tiempos. Se espera que Jesús vuelva como un seguidor del Mahdi y ayudará a derrotar a Dajjal y establecer la justicia en la Tierra. Mahoma habló sobre el regreso de Jesús y su papel en el fin de los tiempos.
Mahoma habló sobre varias señales que marcarán el acercamiento del Día del Juicio Final. Estas incluyen eventos naturales, cambios sociales, y un aumento en la injusticia y la corrupción. Se dice que estas señales serán evidentes y que precederán al Juicio Final.
La relación entre judíos y musulmanes ha sido compleja, con momentos de convivencia pacífica y colaboración, así como conflictos y tensiones a lo largo de la historia. Aunque comparten una herencia religiosa común que se remonta a Abraham, han experimentado períodos de cooperación y coexistencia, así como episodios de persecución y conflicto. A pesar de estas tensiones, hay potencial para el diálogo y la colaboración entre ambas comunidades en busca de la paz y la comprensión mutua en el mundo moderno.
Lo fascinante de esta historia es que, al igual que Dios prometió una bendición para el pueblo de Israel, también la Biblia registra una promesa para la nación Musulmana. Leamos: ‘En cuanto a Ismael, te he oído. Yo lo bendeciré y lo haré fecundo, y lo multiplicaré en gran manera. Él será el padre de doce príncipes y haré de él una gran nación.’ Génesis 17:20.
Finalizo con este pasaje del Corán en el libro Surah (capítulo) 14, versículo 39: ‘Dios no extraviará a un pueblo después de haberlos guiado, hasta que les muestre lo que deben temer. En verdad, Dios tiene conocimiento de todas las cosas.
Shalom

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