En la Biblia, los conceptos relacionados con el calendario de Dios y cómo se contaban los días y los meses están principalmente en el Antiguo Testamento, especialmente en la ley mosaica y en los textos que describen las festividades y los ciclos lunares. A continuación, se detallan los pasajes más relevantes sobre el calendario, el conteo de los días, los meses y la relación con la luna.
1. Génesis 1:14-16 (Creación de las luminarias)
Versículos:
- «Entonces dijo Dios: ‘Haya lumbreras en la expansión de los cielos para separar el día de la noche; y sirvan de señales para las estaciones, los días y los años, y sean por lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre la tierra’. Y fue así.»
- «E hizo Dios las dos grandes lumbreras: la lumbrera mayor para que señorease en el día, y la lumbrera menor para que señorease en la noche; hizo también las estrellas.»
Explicación: Estos versículos establecen que el Sol y la Luna fueron creados para marcar el tiempo, incluyendo las estaciones, los días y los años. La Luna específicamente tiene un papel en los ciclos de meses debido a su naturaleza cíclica.
2. Éxodo 12:1-2 (El comienzo del calendario hebreo)

Versículos:
- «Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: ‘Este mes os será principio de los meses; para vosotros será este el primer mes del año’.»
Explicación: Este pasaje marca el inicio del calendario religioso judío, con el mes de Nisán como el primer mes del año. Este mes se vincula al ciclo lunar y a la observancia de la Pascua (Pesaj).
3. Levítico 23:1-44 (Festividades y su relación con el calendario)
Resumen: El capítulo 23 de Levítico detalla las festividades sagradas que el pueblo de Israel debía observar. Esto incluía la Pascua, la Fiesta de los Panes sin Levadura, Pentecostés (Shavuot), el Día de las Trompetas (Yom Teruah ), el Día de la Expiación (Yom Kipur), y la Fiesta de los Tabernáculos (Sukkot). Todas estas celebraciones seguían un calendario basado en ciclos lunares.
Ejemplo de versículos clave:
- Levítico 23:5: «En el mes primero, a los catorce días del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.»
- Levítico 23:24: «Habla a los hijos de Israel, y diles: ‘En el mes séptimo, al primero del mes, tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación’.»
4. Números 10:10 (Usos de la luna en la adoración y festividades)
Versículo:
- «Y en el día de vuestra alegría, en vuestras solemnidades y en los principios de vuestros meses, tocaréis las trompetas sobre vuestros holocaustos y sobre los sacrificios de paz; y os serán por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios.»
Explicación: Aquí se menciona la importancia de los «principios de los meses», que se basaban en el ciclo lunar. El avistamiento de la luna nueva marcaba el inicio de un nuevo mes.
5. Salmos 104:19 (Luna y marcación del tiempo)
Versículo:
- «Hizo la luna para los tiempos; el sol conoce su ocaso.»
Explicación: Este versículo confirma que la luna se usaba para definir los tiempos y ciclos, lo que incluía la determinación de los meses en el calendario hebreo.
6. Isaías 66:23 (Luna y adoración continua)
Versículo:
- «Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová.»
Explicación: Este pasaje profético hace referencia a un futuro donde la adoración se llevará a cabo siguiendo un ciclo regular de meses, señalando la importancia de los ciclos lunares.
Calendario y Ciclo Lunar
El calendario hebreo era un calendario lunisolar, lo que significa que los meses se basaban en las fases de la luna, y los años se ajustaban con la observación solar para mantenerse en sincronía con las estaciones. Los meses comenzaban con la luna nueva, y un mes tenía entre 29 y 30 días. Doce meses lunares formaban un año de aproximadamente 354 días, por lo que se intercalaba un mes adicional cada cierto tiempo (embolismal) para alinear el calendario con el año solar de 365 días.
Nombres de los Meses en el Calendario Hebreo:
- Abib (Aviv): Este es el nombre antiguo para el primer mes, que después se llamó Nisán. El término «Abib» significa «espiga» o «madurez», y marca la época en la que los granos comienzan a madurar. Se menciona en:
- Éxodo 13:4: «Hoy salís en el mes de Abib.»
- Deuteronomio 16:1: «Guardarás el mes de Abib, y celebrarás la Pascua a Jehová tu Dios.»
- Iyar (Ziv): El segundo mes en el calendario hebreo. Originalmente, en tiempos antiguos, se conocía como Ziv, que significa «resplandor». Se menciona en:
- 1 Reyes 6:1: «En el mes de Ziv, que es el segundo mes…»
- Siván: Es el tercer mes y es conocido por la fiesta de Shavuot, que celebra la entrega de la Torá en el Monte Sinaí.
- Tamuz: El cuarto mes, que lleva el nombre de una deidad babilónica, pero en la tradición hebrea marca un período de duelo.
- Av: El quinto mes, notable por el 9 de Av, día en que ocurrieron varias tragedias históricas, incluida la destrucción de ambos templos de Jerusalén.
- Elul: El sexto mes, asociado con el arrepentimiento y la preparación para los días santos de Tishrei.
- Tishrei: El séptimo mes, que contiene importantes festividades como Rosh Hashaná, Yom Kipur, y Sukkot.
- Jeshván (Bul): Conocido antiguamente como Bul, mencionado en:
- 1 Reyes 6:38: «En el mes de Bul, que es el octavo mes…» Es un mes sin festividades religiosas y es conocido por la llegada del otoño.
- Kislev: El noveno mes, conocido por la festividad de Janucá.
- Tevet: El décimo mes, que sigue a Kislev y también incluye días de ayuno.
- Shevat: El undécimo mes, conocido por Tu Bishvat, el «Año Nuevo de los Árboles».
- Adar: El duodécimo mes, que a veces tiene un mes adicional (Adar II) en años bisiestos. Es conocido por la festividad de Purim.
En la Biblia, el inicio del día se cuenta desde el anochecer, es decir, al ponerse el sol. Esta manera de medir los días se refleja principalmente en las costumbres y leyes del pueblo judío y se encuentra respaldada por diversos pasajes bíblicos. Aquí se explican y citan estos pasajes para entender cómo el día comenzaba al atardecer.
1. Génesis 1:5 (La Creación)
Versículo:
- «Y llamó Dios a la luz Día, y a las tinieblas llamó Noche. Y fue la tarde y la mañana un día.»
Explicación: Este versículo es fundamental para entender que, en la narrativa de la creación, un «día» bíblico se contaba comenzando con la tarde (puesta del sol) y luego la mañana. La frase «fue la tarde y la mañana un día» se repite en la descripción de los días de la creación, indicando que cada día comienza al atardecer.
2. Levítico 23:32 (El Día de la Expiación)
Versículo:
- «Os será día de reposo, y afligiréis vuestras almas; comenzando a los nueve días del mes en la tarde, de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo.»
Explicación: Este pasaje sobre el Día de la Expiación (Yom Kipur) muestra claramente que el día sagrado se observaba «de tarde a tarde», es decir, desde el atardecer de un día hasta el atardecer del siguiente. Esto confirma que el día bíblico comenzaba y terminaba con la puesta del sol.
3. Deuteronomio 16:6 (Observancia de la Pascua)
Versículo:
- «Sino en el lugar que Jehová tu Dios escogiere para que habite su nombre, sacrificarás la pascua por la tarde, a la puesta del sol, a la hora que saliste de Egipto.»
Explicación: Este versículo, relacionado con la observancia de la Pascua, señala que el sacrificio debía realizarse al atardecer, lo que marcaba el inicio de un nuevo día.
4. Nehemías 13:19 (Cierre de las puertas al inicio del sábado)
Versículo:
- «Sucedió, pues, que cuando iba oscureciendo las puertas de Jerusalén antes del día de reposo, dije que se cerraran las puertas y ordené que no las abrieran hasta después del día de reposo. Y puse a algunas de mis criados a las puertas, para que no se introdujera carga alguna en día de reposo.»
Explicación: Nehemías instruye que las puertas de la ciudad se cierren «cuando iba oscureciendo» antes del día de reposo, mostrando que el día de reposo comenzaba al anochecer.
1. Calendario Bíblico y Antiguo (Calendario Hebreo)
El cambio del calendario bíblico basado en el ciclo lunar al calendario moderno que utilizamos hoy en día (calendario gregoriano) fue un proceso que involucró tanto razones astronómicas como políticas y religiosas. A continuación detallo cómo se realizó esta transición y el significado actual de los días y meses.
El calendario hebreo era lunisolar, es decir, se basaba en las fases de la luna para los meses y en el ciclo solar para los años. Un año consistía en 12 meses de 29 o 30 días cada uno, sumando aproximadamente 354 días. Para sincronizar con el ciclo solar de 365 días, se intercalaba un mes adicional (Adar II) cada dos o tres años.
Importancia de los meses en el calendario hebreo:
- Cada mes comenzaba con la luna nueva.
- Los nombres y las festividades asociadas tenían significados religiosos y agrícolas, como Nisán, en el que se celebraba la Pascua.
- El calendario marcaba las estaciones de siembra y cosecha y las festividades religiosas.
2. Cambio al Calendario Juliano

El calendario juliano fue introducido por Julio César en el 46 a.C. para resolver los problemas de desajuste entre el calendario romano lunar y el ciclo solar. Este nuevo calendario se basaba en un año de 365 días, con un año bisiesto de 366 días cada cuatro años para corregir la acumulación de horas no contadas en un ciclo de cuatro años.
Características del calendario juliano:
- Los meses fueron reorganizados, y se les dieron nombres basados en deidades y figuras romanas, como Marzo (Martius) en honor al dios Marte, Julio (Julius) en honor a Julio César y Agosto (Augustus) en honor a César Augusto.
- El año comenzaba el 1 de enero, un cambio en relación con el calendario hebreo y otras tradiciones que comenzaban el año en la primavera o el otoño.
3. Cambio al Calendario Gregoriano

El calendario gregoriano fue una reforma del calendario juliano hecha por el Papa Gregorio XIII en 1582. Esta reforma fue necesaria para ajustar la diferencia de 11 minutos anuales que había en el calendario juliano y que había desfasado el calendario en 10 días a lo largo de los siglos.
Implementación:
- Para alinear el calendario con el ciclo solar y corregir la diferencia, el Papa Gregorio XIII decretó que se saltarían 10 días en octubre de 1582. Por ejemplo, el 4 de octubre de 1582 fue seguido por el 15 de octubre de 1582.
- Se ajustaron las reglas para los años bisiestos: los años divisibles por 100 no serían bisiestos a menos que también fueran divisibles por 400. Esto redujo el error de acumulación a solo 26 segundos por año.
Significado de los meses en el calendario actual:
- Enero (January): Nombrado por Janus, dios romano de las puertas y comienzos, simbolizando el inicio del año.
- Febrero (February): De «Februa», un festival de purificación en la antigua Roma.
- Marzo (March): Dedicado a Marte, dios de la guerra, coincidiendo con el inicio de la temporada de campañas militares en la antigua Roma.
- Abril (April): Probablemente derivado del latín aperire, que significa «abrir», refiriéndose a la primavera y al florecimiento.
- Mayo (May): Asociado con Maia, una diosa de la fertilidad.
- Junio (June): En honor a Juno, diosa del matrimonio y del parto.
- Julio (July): Nombrado en honor a Julio César tras su reforma del calendario.
- Agosto (August): Dedicado al emperador César Augusto.
- Septiembre, Octubre, Noviembre, Diciembre: Derivan del latín para «séptimo», «octavo», «noveno» y «décimo», reflejando su posición en el calendario romano original que comenzaba en marzo.
4. El Uso del Calendario Gregoriano en la Actualidad

Hoy en día, el calendario gregoriano es el estándar global para la mayoría de los países. Tiene un año solar dividido en 12 meses y un total de 365 días, con un día adicional cada cuatro años (año bisiesto).
Ciclos de la semana:
- La semana de siete días sigue una tradición babilónica y hebrea y se consolidó en el calendario gregoriano.
- Los nombres de los días de la semana tienen orígenes en deidades romanas y nórdicas: por ejemplo, Sunday (domingo) se refiere al Sol, y Monday (lunes) a la Luna.
Ciclo de los meses:
- Los meses en el calendario gregoriano varían entre 28 y 31 días.
- No tienen conexión directa con las fases de la luna, a diferencia del calendario hebreo. Sin embargo, algunas festividades religiosas, como la Pascua cristiana, aún se basan en un cálculo que tiene en cuenta la luna.
1. Daniel 7:25 (Profecía sobre el cambio de los tiempos y la ley)
hay pasajes bíblicos que se interpretan como referencias a la intención del hombre o poderes específicos de cambiar los tiempos y leyes que Dios había establecido. Este tipo de interpretación suele basarse en profecías que hablan de alteraciones en los tiempos sagrados y las leyes divinas. Aquí te dejo los versículos y contextos relevantes:
Versículo:
- «Y hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, y tiempos, y medio tiempo.»
Explicación: Este es uno de los pasajes más citados cuando se habla del intento de cambiar los tiempos establecidos por Dios. Se interpreta como una profecía sobre un poder (considerado por muchos estudiosos como una figura o sistema político-religioso) que intentará modificar los tiempos y leyes divinas. Esto se ha asociado a cambios en la observancia de festividades y calendarios que originalmente tenían un significado bíblico.
2. Daniel 2:21 (Dios controla los tiempos, pero el hombre los intenta cambiar)
Versículo:
- «Él muda los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.»
Explicación: Aunque este versículo enfatiza el control de Dios sobre los tiempos y las épocas, la interpretación común es que, aunque Dios tiene el poder supremo para establecer y cambiar los tiempos, los seres humanos, a lo largo de la historia, han intentado ejercer control o influir sobre la percepción del tiempo y las prácticas asociadas a él.
3. Impacto histórico de la alteración de los tiempos
A lo largo de la historia, hubo intentos por parte de diferentes imperios y poderes de cambiar el calendario y las prácticas religiosas para adaptarlas a sus propios sistemas políticos o creencias. Por ejemplo:
- El Imperio Romano: Modificó la estructura de los días y los meses para alinearse con sus deidades y personajes históricos (como Julio César y Augusto).
- La Cristiandad Medieval: Cambió ciertas fechas de festividades paganas para alinearlas con celebraciones cristianas, lo cual alteró la forma en que se observaban los tiempos sagrados.
- El cambio del sábado al domingo: En la tradición cristiana, el día de adoración cambió del sábado, el séptimo día, al domingo, en conmemoración de la resurrección de Jesús. Esto se considera una alteración significativa de los tiempos sagrados establecidos en el Antiguo Testamento.
4. Evidencia de cambios en la observancia de los tiempos sagrados
Aunque la Biblia no relata explícitamente un cambio masivo impuesto en su narrativa, los eventos históricos posteriores muestran cómo los tiempos y las leyes originales de Dios, como los festivales, el Sabbath y otros aspectos, fueron modificados o reinterpretados por diversas culturas y religiones.
Reflexiones finales
El concepto de que el hombre buscaría cambiar los tiempos y las leyes que Dios estableció desde el principio se ve reflejado en profecías como la de Daniel 7:25, que mencionan un poder que intentará hacerlo. En la historia, estos cambios se pueden observar en las modificaciones al calendario y en la forma en que las prácticas religiosas se adaptaron a las estructuras políticas y sociales de diferentes eras.

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