Texto bíblico
Bereshit (Génesis) 26:2
Se mostró a él el Eterno, y dijo: “No bajes a Egipto, habita en la tierra que Yo te diré”.
¿Por qué Hashem no quería que Isaac se fuera a Egipto? Vemos que la Torá habla del segundo problema de alimentos en la tierra. El primero fue con Abraham, ya que la Torá lo muestra en Bereshit (Génesis) 12:10:
Sobrevino hambre en el país y descendió Abram a Egipto, para peregrinar allí, pues arreciaba el hambre en el país.
Pero aquí hay algo que me llamó mucho la atención. Un versículo antes vemos que Abram sale de su lugar natal, y en el versículo 6 dice:
Se internó Abram en la tierra hasta el emplazamiento de Shejem, hasta la encina de Moréh. Y a la sazón los Quenahanim estaban en la tierra.
A lo que voy con este versículo es que, antes de que Shejem (Siquem) se convirtiera en parte del territorio de Israel, la tierra prometida, después llamada Samaria, Abram recibe la promesa de Hashem. En el versículo 7 le dice:
“A tu descendencia daré esta tierra”.
Shejem estaba habitado en ese momento por los cananeos, descendencia de Cam. Pero Hashem le dice a Abraham que en ese lugar sería tierra para sus descendientes.
Vemos siglos después en la historia que Josué, en el libro de Josué 24:1, después de la conquista, renueva el pacto en ese lugar. Allí leen la ley y confirman la herencia en el corazón de Israel. Después, Yeshúa aparece en ese mismo lugar, ahora llamado Samaria, y vemos que la Escritura reafirma la heredad en Juan 4:5.
¿A qué voy con esta información? Probablemente puedas pensar que me estoy desviando de la pregunta inicial: ¿Por qué Hashem no quería que Isaac se fuera a Egipto? Pero es muy importante notar que, desde un principio, Hashem tanto a Abraham como a Isaac les dice a dónde ir y dónde quedarse.
Hashem le dice a Abraham: quédate aquí, esta es la tierra que darás a tu descendencia. Pero la Biblia muestra que, estando en Siquem, hubo una gran hambre y Abraham se mueve a Egipto.
Aquí quiero ser objetivo. Hashem le dice a Abraham: esta es la tierra de tu descendencia y aquí te haré habitar. Abraham tenía una promesa y bendición, pero en el momento de escasez se sale de allí.
La Torá no muestra que consultara a Hashem primero, ni que Hashem le indicara que bajara a Egipto. Cuando toma esa decisión, la historia muestra que su mujer es arrebatada por Faraón, Abraham miente para salvar su vida, se olvida de la promesa de Hashem, y esto le trae problemas en tierra ajena.
Pero vemos en Bereshit (Génesis) 13 que, después de ese suceso, Abraham sale de Egipto y regresa al lugar donde Hashem lo había llevado. Allí Hashem le reafirma la promesa como un recordatorio:
Bereshit (Génesis) 13:14–15
Y Adonai dijo a Abram, después que Lot se apartó de él:
“Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre”.
Abraham entiende la lección: confiar en Hashem aun cuando el tiempo se vea oscuro y difícil. Entendió que, si Hashem lo puso allí, allí tenía que estar. Vemos que ya no vuelve a salir de la tierra prometida.
Ahora entramos al versículo inicial, y el siguiente protagonista es Itshak = Isaac. Al igual que su padre, Hashem le dice a dónde ir, pero ahora le da una orden clara para que no le pase lo mismo:
“No desciendas a Egipto, reside en la tierra que Yo habré de indicarte. Peregrina en esta comarca y Yo estaré contigo y te bendeciré; pues a ti y a tu descendencia daré todas las comarcas”.
Vemos en el versículo 6 que Itshak se fue a Gerar, que estaba dentro de los límites de la tierra prometida.
La Torá presenta que Isaac se mantuvo siempre en el territorio prometido, al igual que su padre Abraham. Pero la pregunta sigue: ¿Por qué Hashem no quería que Isaac se fuera a Egipto?
Isaac tiene dos hijos, y uno debía seguir el legado: Iahacov = Jacob. La Biblia no afirma que, como a su padre y abuelo, Dios le indique a dónde quedarse, porque ya estaba en el lugar indicado.
Sin embargo, tiene un conflicto con su hermano y debe salir. Hashem aprueba su salida con una promesa de retorno:
Bereshit (Génesis) 28:15
“Yo estoy contigo y te protegeré dondequiera que tú anduvieres y te haré retornar a esta tierra”.
Hashem reafirma a Jacob: esta es tu tierra.
Con el tiempo, Jacob sale de Canaán rumbo a Egipto por otra hambruna:
Bereshit (Génesis) 41:54
“Comenzaron los siete años de hambre… mas en toda la tierra de Egipto había pan”.
Jacob manda a sus hijos por alimento. Luego descubre que José vive y gobierna en Egipto, y se traslada con toda su familia.
Pero a diferencia de Isaac, Hashem sí le da permiso:
Bereshit (Génesis) 46:3–4
“No temas descender a Egipto… Yo descenderé contigo… y te haré volver”.
Aquí vemos la diferencia:
Abraham baja sin instrucción directa.
Isaac no puede bajar.
Jacob baja con permiso y promesa de retorno.
Entonces volvemos a preguntar:
¿Por qué Hashem no quería que Isaac se fuera a Egipto?
Comentarios de los Sabios
Los sabios explican que Itzjak (Isaac) no pudo bajar a Egipto porque, desde la Akedá, su vida quedó consagrada a Dios.
En la tradición judía, Isaac es considerado una “olá temimá” (ofrenda perfecta), una “ofrenda viva”. Aunque no fue consumado, quedó espiritualmente santificado.
Por esa razón:
- Su vida quedó ligada a la santidad de la Tierra de Canaán.
- Así como un sacrificio no puede salir del lugar sagrado, Isaac no podía abandonar la tierra.
- No era castigo, sino un nivel espiritual especial.
En cambio:
Abraham sí pudo bajar, porque su misión era abrir caminos.
Jacob pudo ir con permiso, porque su misión era formar una nación.
Según los sabios:
Abraham representa el comienzo.
Isaac representa la santidad.
Jacob representa el pueblo.
Por eso solo Isaac quedó espiritualmente “atado” a la tierra.
También enseñan:
Isaac es como una ofrenda que no puede salir del recinto del Templo. Por lo tanto, no le correspondía salir de la Tierra de Israel.
Reflexión Final
Mi respuesta sería que cada uno tuvo circunstancias diferentes.
Hashem actúa de manera diferente con cada uno.
A algunos les da permiso.
A otros no.
A otros ni siquiera necesita decírselo.
¿Por qué?
Porque Él es Dios.
Quizá es correcto lo que dicen los sabios: Isaac era una ofrenda perfecta.
Quizá Hashem no quería que le pasara lo mismo que a su padre.
Quizá sabía que Egipto sería refugio para unos y esclavitud para otros.
Egipto fue refugio para José.
Fue refugio para Yeshúa.
Pero fue esclavitud para Israel.
Hashem no permitió que Isaac bajara, y eso nos deja una gran reflexión:
Hashem conoce los tiempos.
Conoce nuestros pensamientos.
Conoce nuestro futuro.
Cuando Él dice “no”, es por amor.
La historia bíblica muestra que los grandes siervos de Hashem supieron escuchar y obedecer su voz.
Shalom.

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