Significado de las 7 fiestas de Dios y su cumplimiento en Jesús

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Estamos por acabar Semana Santa tanto para judíos, cristianos y católicos, y hay un mensaje que quizás pasamos por alto. Quizás el enfoque que se da en esta semana tanto para cristianos como para católicos es el sacrificio que hizo nuestro Maestro Yeshua al morir en la cruz por nuestros pecados y resucitar el tercer día para convertirse en el Rey de reyes y Señor de señores de nuestro mundo. Y esto no es cualquier cosa, es el mensaje de amor, de esperanza, pero de un cumplimiento profético que muchos quizás ignoran.

Yeshua no murió en cualquier día, murió en un día que ya había sido planeado por nuestro Creador mucho antes de que Yeshua viniera a este mundo. El tema que voy a abordar es el cumplimiento de las fiestas de Hashem. Leamos:

Vaikrá – Levítico 23

  1. Estos son los plazos señalados¹ por Adonai, días de convocaciones sagradas, los que habréis de proclamar en sus plazos.
  2. En el mes primero, en el día catorce del mes hacia el crepúsculo vespertino, Pesaj es para Adonai.

Pesaj = Pascua

  1. En el mes primero, en el día catorce del mes hacia el crepúsculo vespertino, Pesaj es para Adonai.

Ázimos = Pan sin levadura

  1. Empero en el día quince de este mes, festividad de los ázimos es para Adonai: siete días panes ázimos habréis de comer.

 Bikurim = Primicias

  1. Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando vengáis a la tierra -la que Yo os doy a vosotros- y seguéis su mies, habréis de traer el Homer: la primicia de vuestra cosecha al cohén.
  2. Mecerá el Homer ante Adonai para vuestro agrado. Al día siguiente de la festividad lo habrá de mecer el cohén.

Shavuot = La Fiesta de las Semanas

  1. Y habréis de contar vosotros desde el día siguiente de la festividad: desde el día en que hayáis traído el Homer para mecerlo, siete semanas completas habrán de ser.
  2. Hasta el día siguiente de la séptima semana, habréis de contar cincuenta días y ofreceréis una ofrenda nueva ante Adonai.

Yom Teruah = Fiesta de las trompetas

  1. Habla a los hijos de Israel diciendo: En el mes séptimo, en el primer día del mes, será para vosotros día de reposo, día de toque de Shofar recordatorio, convocación sagrada.
  2. Ninguna obra de trabajo habréis de hacer y ofreceréis sacrificio ante Adonai.

Yom Kipur = Día de la expiación

  1. Habló Adonai a Moshé diciendo:
  2. Empero en el décimo día del mes séptimo, éste, día de Expiaciones es, convocación sagrada habrá de ser para vosotros, y afligiréis vuestro ser, y ofreceréis sacrificio al fuego, ante Adonai.

Sucot = Fiesta de los Tabernáculos

  1. Habla a los hijos de Israel diciendo: A los quince días del mes séptimo, éste: festividad de las cabañas siete días ante Adonai.
  2. En el primer día habrá convocación sagrada, ninguna obra de trabajo habréis de hacer.
  3. Siete días ofreceréis sacrificio al fuego ante Adonai. En el día octavo, convocación sagrada será para vosotros, y ofreceréis sacrificio al fuego ante Adonai. Día de Asamblea habrá de ser, ninguna obra de trabajo habréis de hacer.
  1. Estos son los plazos señalados por Adonai, los que habréis de proclamar, días de convocaciones sagradas; para ofrecer sacrificio al fuego ante Adonai, holocausto y oblación, sacrificio y libaciones, cada cosa según su día.

Estas fiestas quizás para la mayoría de los creyentes creen que eran unas simples fiestas para que solo el pueblo de Israel, hoy conocidos mayormente como judíos, solo ellos las celebraran como señal de obediencia y un recordatorio de lo que tuvieron que vivir después de la peregrinación que tuvieron esos 40 años en el desierto. Pero en realidad no era una fiesta solamente para la identidad judía, era para toda la humanidad.

Levítico 24:22 “Un mismo estatuto tendréis para el extranjero, como para el natural; porque yo soy Jehová vuestro Dios.”

Este versículo deja claro que la ley (incluyendo las fiestas) aplicaba tanto al israelita como al extranjero. Y mismo Efesios nos dice que hubo un tiempo que éramos extranjeros pero ahora ya somos partes de ese mismo pacto.

Efesios 2:11-12 “Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne… estabais sin Yeshua, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo.”

Efesios 2:19 “Así que ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios.”

Entonces si ahora somos conciudadanos somos parte de las fiestas del Eterno ya que el mismo lo dijo:

Levítico 23:2 “Habla a los hijos de Israel y diles: Las fiestas solemnes de Adonai… serán santas convocaciones.”

Entonces qué quiere decir que estas 7 fiestas tienen un gran significado para la humanidad y no solo para una etnia. Al crear Hashem sus 7 fiestas porque el mismo dijo serán mis fiestas tenían un trasfondo profético mucho más que una celebración para Hashem. Estas 7 fiestas vendrían a cambiar el rumbo de la humanidad y para eso envió a Yeshua a este mundo para cumplir las primeras fiestas de primavera.

Y a qué me refiero con las fiestas de primavera te explico. Cuando Hashem en Levítico 23 instaura las 7 fiestas indica en qué meses se tenía que celebrar y si nos damos cuenta las primeras 4 fiestas inician en la primavera como Pesaj que es conocido hoy en día como Pascua. La primera fiesta es Pascua, la segunda es panes sin levadura, la tercera es las primicias y la última es la del la fiesta de las Semanas. Después vemos que dice Hashem:

Habla a los hijos de Israel diciendo: En el mes séptimo, en el primer día del mes, será para vosotros día de reposo, día de toque de Shofar recordatorio.

Aquí vemos que en el mes séptimo ya entra la estación de otoño donde se celebra la fiesta de las trompetas, la fiesta de la expiación y por último la fiesta de las cabañas. Que se celebran en el mes séptimo y no es casualidad que sean 7 fiestas y que la última fiesta termine en el séptimo mes.

Cuando Hashem crea el universo Él creó todo en orden, los días, las fechas, las estaciones y todo tenía un propósito: la redención de una humanidad que se iba a rebelar en contra de su Creador, que iba a llegar el sufrimiento, la ansiedad, la tristeza. Pero por su inmenso amor tenía un plan de salvación y ese plan gira en torno a estas 7 fiestas que como dije Yeshua ya cumplió las primeras 4 fiestas de primavera y aquí quiero detallar su cumplimiento. Leamos:

Pesaj = Pascua

Levítico 23:5 En el mes primero, a los catorce del mes, entre las dos tardes, pascua es de Jehová.

Juan 13 Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que Su hora había llegado para pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los Suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el fin.

1 Corintios 5:7 Porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

Juan 1:29 El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

Estos versículos nos demuestran el primer cumplimiento de la primera fiesta de Hashem. Hashem le pide a Moisés que les indique que la última plaga pasaría por Egipto y esta última plaga daría la liberación del pueblo de Israel pero para que esto surtiera efecto tendría que inmolar a un cordero que por su sangre los libraría de la muerte física dando un simbolismo que siglos después ese mismo cordero sería inmolado para dar fin a la muerte espiritual. Gracias a la sangre de Yeshua fuimos libertados de la esclavitud del pecado y ahora somos libres por su sangre. Al momento en que Yeshua en la cruz exclamó “Consumado es”, como diciéndole a su Padre: Misión cumplida, la primera fiesta tuya Padre.

Ázimos = Panes sin levadura

Levítico 23:6 Y a los quince días de este mes es la fiesta solemne de los panes sin levadura a Jehová; siete días comeréis panes sin levadura.

Mateo 16:5-6 Llegando sus discípulos al otro lado, se habían olvidado de traer pan. Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos.

1 Corintios 5:7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros.

1 Pedro 2:22 “El cual no hizo pecado”

Hechos 2:27 No dejarás mi alma en el Hades, ni permitirás que tu Santo vea corrupción.

Aquí vemos la segunda fiesta de Hashem cumplida nuevamente por medio de Yeshua. Panes sin levadura, basado en Levítico 23:6, representa la santidad y la ausencia de pecado, ya que en la Escritura la levadura simboliza corrupción y maldad. Al quitar la levadura, se enseña una vida de pureza. Este significado se cumple en Yeshua, quien según 1 Pedro 2:22 no tuvo pecado, siendo así el “pan sin levadura” perfecto. Durante esta fiesta, su cuerpo estuvo en la tumba, y conforme a Hechos 2:27 no vio corrupción. De esta manera, Panes sin levadura se cumple en su santidad absoluta y en que, aun en la muerte, permaneció sin pecado ni corrupción.

 Bikurim = Primicias

Levítico 23:10-11 Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando hayáis entrado en la tierra que yo os doy, y seguéis su mies, traeréis al sacerdote una gavilla por primicia de los primeros frutos de vuestra siega. Y el sacerdote mecerá la gavilla delante de Jehová, para que seáis aceptos; el día siguiente del día de reposo la mecerá.

Juan 20:1 El primer día de la semana, María Magdalena fue de mañana, siendo aún oscuro, al sepulcro; y vio quitada la piedra del sepulcro.

Juan 20:17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; mas ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.

1 Corintios 15:20 Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los que durmieron es hecho.

Nuevamente vemos aquí el cumplimiento en Yeshua. La Torá indicaba que al inicio de Pesaj y panes sin levadura el día siguiente después de Shabat (sábado) el pueblo de Israel tenía que traer un presente delante de Hashem al sacerdote una gavilla (el primer manojo de trigo) como primicia. Ahora en el cumplimiento de esta fiesta Yeshua muere y como dice la Torá después de Shabat o sea el domingo Yeshua es presentado como la primicia para Hashem. Por eso cuando María lo quiere tocar Yeshua le dice que no lo toque porque apenas se iba a presentar al cielo con su Padre como primicia y aquí vemos concluida la tercera fiesta cumplida en Yeshua.

Shavuot = Fiesta de las semanas

Levítico 23:15-16 Y contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que ofrecisteis la gavilla de la ofrenda mecida; siete semanas cumplidas serán. 16. Hasta el día siguiente del séptimo día de reposo contaréis cincuenta días; entonces ofreceréis el nuevo grano a Jehová.

Jeremías 31:33 Pero este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón; y yo seré a ellos por Dios, y ellos me serán por pueblo.

Lucas 24:49 He aquí, yo enviaré la promesa de mi Padre sobre vosotros; pero quedaos vosotros en la ciudad de Jerusalén, hasta que seáis investidos de poder desde lo alto.

Hechos 2:1-4 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen.

Aquí vemos el cuarto cumplimiento en Yeshua. Hashem había establecido que desde el día en que se presentara la gavilla de las primicias se debía comenzar a contar siete semanas completas, es decir, cuarenta y nueve días. Al cumplirse esas siete semanas, en el día siguiente se completarían cincuenta días, dando lugar a la fiesta de Shavuot. Jeremías tiempo después estaba anunciando una verdad que nos iba a acompañar para siempre: el Espíritu Santo, cuando dice “Daré mi ley en su mente, y la escribiré en su corazón”, profetizando el Espíritu Santo. Y después Yeshua, antes de ascender con su Padre, le dice a sus discípulos que se queden en Jerusalén. Recuerden que todas las fiestas siempre apuntaban a Jerusalén. Los judíos tenían que subir 3 veces al año a Jerusalén a celebrar estas fiestas, por eso Yeshua les dice: “quédense en Jerusalén”, porque la cuarta fiesta está por cumplirse. Y esto lo vemos en Hechos 2 cuando dice que llegó el día del Pentecostés. La palabra “Pentecostés” está en griego y se escribe πεντηκοστή = pentekosté, que significa “quincuagésimo”, la segunda de las tres grandes fiestas judías: Pésaj (Pascua judía o Fiesta de los Panes sin Levadura), Shavuot (Fiesta de las Semanas) y Sucot (Fiesta de los Tabernáculos).

Yeshua cumple la cuarta fiesta y el derramamiento del Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo). Las 4 fiestas de primavera quedaron completadas. Ojo aquí: completadas, mas no abolidas. Ahora estas fiestas cambian el sentido: ya no en un cordero, ya no en panes sin levadura, ya no en gavillas, ya no en la entrega de la Torá, sino en memoria de Yeshua. Estas fiestas siguen que ser celebradas en su memoria, en su sacrificio de Pesaj, en la santidad de Yeshua en Panes sin levadura, en la primicia en su resurrección, y en la entrega del Espíritu Santo como nuestro gran Consolador. Tener estas fechas en mente y agradecer a Hashem por entregar a su Hijo da honor al sacrificio de Yeshua.

Pero, ¿qué pasa con las tres últimas fiestas de otoño? ¿En qué apuntan a Yeshua? Apuntan a su regreso. Y ojo aquí: si las primeras 4 fiestas apuntaron a Yeshua, ¿no tendríamos que poner atención a las 3 últimas para su cumplimiento? La Torá dice que había 10 vírgenes fatuas y 10 prudentes: 10 que no estuvieron preparadas, pero 10 sí estuvieron preparadas, al pendiente de la venida del Esposo. ¿De cuál te consideras tú hoy?

Yom Teruah = Fiesta de las trompetas

Levítico 23:24 Habla a los hijos de Israel y diles: En el mes séptimo, al primero del mes tendréis día de reposo, una conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.

1 Tesalonicenses 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.

Mateo 24:31 Y enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

La fiesta de las trompetas, cada año que la celebramos, estamos atentos a su segunda venida, al retorno de nuestro Mesías que vendrá a instaurar el reino mesiánico donde todos aprenderemos de Él, como lo hizo en su primera venida, porque Él vendrá a enseñarnos correctamente su palabra.

Yom Kipur = Día de la expiación

Levítico 23:27 A los diez días de este mes séptimo será el día de expiación; tendréis santa convocación, y afligiréis vuestras almas, y ofreceréis ofrenda encendida a Jehová.

Zacarías 12:10 Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito.

Hebreos 9:28 Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan.

La fiesta de Yom Kipur, al celebrarla, oramos por nuestros hermanos que aún no creen en Yeshua, oramos para que Yeshua siga perdonándonos nuestros pecados, pidiendo que la profecía de Zacarías llegue a su cumplimiento total, porque la comunidad judía mesiánica año tras año ha celebrado sus fiestas y hay testimonios que han tenido la revelación de que Yeshua apunta a las fiestas de Hashem. Yom Kipur encuentra su cumplimiento pleno en Yeshua, quien fue ofrecido una sola vez para expiar los pecados, pero su manifestación final se completa en su segunda venida. Así como en este día el pueblo se aflige y busca reconciliación con Hashem, también llegará el momento en que reconocerán al que fue traspasado y habrá arrepentimiento genuino. De esta manera, Yom Kipur no solo señala el sacrificio, sino el día en que la expiación será entendida, aceptada y aplicada plenamente al pueblo.

Y por último llegamos a la que, a mi parecer, será el ciclo completado con la fiesta de Sucot.

Sucot = La fiesta de los tabernáculos

Levítico 23:34 Habla a los hijos de Israel y diles: A los quince días de este mes séptimo será la fiesta solemne de los tabernáculos a Jehová por siete días.

Zacarías 14:16 Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos.

Apocalipsis 21:3 Y oí una gran voz del cielo que decía: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios.

Sucot encuentra su cumplimiento en Yeshua, quien es el verdadero tabernáculo de Dios entre los hombres. Así como Hashem habitó con Israel en el desierto, Yeshua vino a habitar entre nosotros, y en su regreso establecerá su reino donde todas las naciones le adorarán. Finalmente, en la consumación, Él morará para siempre con su pueblo, cumpliendo plenamente el significado de esta fiesta: Dios habitando en medio de la humanidad.

Creer que las fiestas, comúnmente mal llamadas “las fiestas de los judíos”, no son importantes de ver, observar o estar atento, podría estar pasando con esas vírgenes que no fueron prudentes y no vieron el mensaje que la palabra les muestra cada vez que se abre su palabra. Más allá de querer observarlas, es estar atentos en estos días señalados, porque quizás no sabremos cuándo será la venida del Señor, pero su palabra dice que señales habrá. Y quizás hoy esta sea una señal para no dejar pasar estas festividades que dijo Hashem: “Estas serán mis fiestas por estatuto perpetuo”.


Las siete fiestas de Hashem no son meras tradiciones del pasado, sino el hermoso calendario divino que revela el plan redentor de nuestro Creador. Yeshua, el Mesías prometido, cumplió con precisión las cuatro fiestas de primavera: como Cordero en Pesaj, como Pan sin pecado en Ázimos, como Primicias en su resurrección y como dador del Espíritu Santo en Shavuot. Las tres fiestas de otoño nos hablan con esperanza de su glorioso regreso: la trompeta que anunciará su venida, el día de expiación en el que todo Israel lo reconocerá, y Sucot, donde por fin Dios habitará para siempre con su pueblo.

Que esta Semana Santa nos recuerde que vivimos entre el “ya” y el “todavía no”: el sacrificio ya se consumó, pero el Rey está por regresar. Mantengamos nuestro corazón atento, como las vírgenes prudentes, encendiendo nuestra lámpara con aceite del Espíritu Santo. Celebremos con gratitud las fiestas del Eterno, no como obligación, sino como memoria viva del amor de Yeshua y como anticipación gozosa de su Reino. Porque Aquel que cumplió las primeras fiestas con exactitud milimétrica, también cumplirá las últimas. ¡Maranata! Ven, Señor Yeshua.


Shalom.

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